Mostrando entradas con la etiqueta año 2009. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta año 2009. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de febrero de 2010

Memphis es de Querrey, Buenos Aires de Ferrero y Marsella de Llodrá

Tercera semana de febrero y siguió el impás de los grandes jugadores. El torneo más importante de estos siete días, por lo menos en cuanto a puntuación se refiere, se disputó en la cuna natal del rey del rock'n roll (el gran Elvis Presley) en Memphis (un ATP500 de nuevo cuño, muy joven, y que tomaba el testigo de Rotterdam una semana antes) en pleno circuito de cemento al aire libre norteamericano, mientras que en Europa y Sudamérica se jugaban dos torneos ATP250. Apenas hubo sorpresas, ya que sólamente Ferrero repitió título y ningún jugador alzaba una copa por primera vez, es decir, todo fueron jugadores contrastados y muy conocidos. Tal vez que Llodrá (79º) se impusiera en un torneo en Francia que contaba en nómina con Soderling (8º), Tsonga (9º) o Monfils (13º), pero ni eso. Lo más curioso resultó que ser que las tres finales fueron entre jugadores del mismo país cada una: en EE.UU dos locales frente a frente, Querrey e Isner en Memphis, en Argentina dos españoles, Ferrer y Ferrero en Buenos Aires, y en Francia dos galos, Llodrá y Benneteau, en Marsella. Mientras tanto, los grandes ases de la raqueta se dedicaban a descansar y entrenar teóricamente duro.

El ATP500 de Memphis seguía a un torneo de una categoría inferior, el de San José, de donde venía de triunfar el madrileño Fernando Verdasco (11º) ante el estadounidense Andy Roddick (7º). Pero esa final se disputó muy tarde el domingo y a Fer le pusieron su partido de primera ronda ante el francés Jeremy Chardy (41º), quien encontró al español ciertamente agotado y lento de reflejos para sorprenderle en primera ronda. La cuestión fue que al ídolo local le dejaron un día más para descansar, auqnue tampoco es que el rival del de Nebraska fuese mucho peor, ya que se vivió un apasionante duelo con James Blake (55º) al otro lado de la red, favorable al final en tres mangas para el aún top ten de los dos tenistas más relevantes de Estados Unidos esta última década. 'A-Rod' había ganado este mismo torneo un año antes al por estas fechas desaparecido en combate Radek Stepanek (14º) y no quería dejar escapar la oportunidad de repetir triunfo en el que fuera su único título de 2009.

Por lo demás destacar que al ser ya un torneo con cierta envergadura económica y de puntos ATP, que en cuartos se vivieron duelos interesantes como el que enfrentó al letón Ernests Gulbis (99º) contra el checo Tomas Berdych (23º), quien sintió lo mismo que él inflingía hace unos añitos cuando siendo un joven insolente, sorprendía a tenistas más consagrados. En esa misma ronda apearon al cabeza de serie número uno del torneo, Roddick, y lo hizo el que después se proclamaría campeón del torneo, un Sam Querrey (31º) que necesitó de tres sets y mucho sufrimiento para dar la campanada, mientras que en sus semis ante Gulbis la eficacia de su saque y un par de roturas claves le bastaron. Su rival en la final, John Isner (25º), apeaba con aparente solvencia en cuartos al cañonerísimo croata Ivo Karlovic (33º), mientras que en semis el alemán Philipp Petzschner (70º) le inquietó bastante más. Sería una final entre amigos, Isner y Querrey, integrantes de la nueva hornada del tenis yankee (ambos altos, con saques letales y aceptable movilidad) que serán en la próxima eliminatoria de EE.UU en la Davis ante Serbia el relevo de los viejos rockeros Roddick, Blake o Fish. Finalmente, el triunfo fue para Querrey remontando un ajustadísimo choque que ganó por 6-7 (3), 7-6 (5) y 6-3. Así, este californiano de 22 años y profesional desde 2006, conquistaba su tercer título de ATP (tras Las Vegas 2008 y Los Angeles 2009) y se resarcía de otras cuatro finales perdidas con anterioridad en el circuito profesional tenístico.


Quien por derecho propio antes de esta temporada ya tenía asegurado un hueco entre los grandes tenistas de la década y que tras varios años de bajón, tanto mental como físico, desde mediados del año pasado viene dejando destellos de su calidad y buen hacer para retornar a la elite mundial, es Juan Carlos Ferrero, efímero número 1 en 2003, cuando tras la retirada de Sampras, el deambular de Agassi y las súbitas apariciones y desapariciones de Safin y Hewitt, se disputaban el cetro mundial entre Roddick, Federer y este 'Mosquito' valenciano. Doce meses antes, el tenista más en forma de esta minigira sudamericana por tierra había sido el gerundense Tommy Robredo (títulos seguidos en Brasil y Argentina, marca igualada esta temporada por Ferrero, pero que aquella vez no sirvió a Tommy para ser titular en la Davis semanas más tarde, lo lógico sería que este año 'Juanqui' si fuese número dos mínimo), pero este año Robredo había seleccionado un tipo de calendario diferente.

Pero sin duda la gran atracción del torneo bonaerense era David Nalbandian, maestro en 2005 y esta semana hundido en el 140 del ranking ATP por llevar inactivo desde mayo pasado. Su redebut era en primera ronda ante el italiano Potito Starace (63º) y le ganaba con carisma en dos sets (a pesar del descentre de la lluvia), pero en segunda ronda ante español Gimeno Traver (80º) le volvían a doler los abdominales cuando con un set abajo (perdido al tie-break) y a mediados del segundo, debían aplicarle una venda protectora en esos malditos abdominales. Pero ese fue el click postivo para David que lograba quebrar y anotarse por 6-4 el segundo parcial. Esta inercia positiva parecía confirmarse con otro break iniciado el tercer set y todo parecía presagiar la victoria de Nalbandian, pero como le ha ocurrido infinidad de veces en su carrera, con todo a favor y a la hora de cerrar los partidos, no sabe economizar esfuerzos e intenta ganar el partido al resto, sin reservar sus fuerzas para su saque, malgasta energías y después le hacen el contrabreak porque no esta fresco mentalmente después de dejar escapar varios break-points que a él si le clavan (recordar sino el duelo de octavos de Indian Wells 2009 ante Nadal). De este modo, Nalbandian restando con 5-3 a favor hubo de ver como el español le endosaba 3 juegos seguidos y que incluso tenía casi que arrastrase para apuntarse el juego que le daba la posibilidad de jugar la muerte súbita del tercer set. Tras ver a su ídolo sufrir como nunca, el público jaleó a Nalbandian y este ganaba el tie-break en 7 a Gimeno Traver, pero al día siguiente ya explotaba la noticia de su recaida en los abdominales (la cadera que le tuvo parado de mayo a diciembre parece ser historia, ahora toca ver en qué demonios acaban esos abdominales que le vienen molestando desde enero) y no se presentaría a su duelo en cuartos contra otro español, Albert Montañés (30º).

Tenísticamente, el ATP250 de Buenos Aires, disputado al aire libre sobre arcilla, fue un monólogo de la Armada Española. Por una parte del cuadro, el alicantino David Ferrer (19º) ganaba con autoridad a su máximo oponente por ese lado, el ruso Igor Andreev (38º) y en semis tampoco es que tuviera muchos problemas para aplastar por un doble 6-1 a Montañés. Ferrero (22º) sí que se encontró con muchísima más oposición frente a un tenista local, Juan Mónaco (27º), que venía con el turbo puesto pero que el fenomenal estado de gracia del 'Mosquito' levantino paró en seco en el tie-break del segundo set. En la final Ferrer comenzó mandando, en el marcador aunque no tanto en el juego, pero la astucia y experiencia de Ferrero le llevó a saber esperar su monmento, alargar los peloteos, cansar y desesperar a 'Ferru' y quebrarle en los momentos irrecuperables para así conseguir el decimocuarto título de su carrera, además de haber perdido otras 17 finales de ATP desde que debutara en 1998.



Otro jugador veterano, 29 años, con más nombre de doblista que de single pero que siempre anda merodeando las primeras rondas de casi todos los torneos, se consagró al sureste de su país. Hablo de Michael Llodrá, un zurdo con 3 títulos ATP hasta la fecha en individuales y hasta 18, la mayoría junto a su gran amigo Arnaud Clement (62º), en dobles. Por su parte, Tsonga estaba dispuesto a defender su corona de 2009 en este ATP 250 de Marsella (al de Johannesburgo de dos semanas antes no acudió) y prácticamente se puede asegurar que resultó una gran sorpresa que cayese eliminado en semis. Los cabezas de serie máximos eran tres, Soderling, Tsonga y Monfils, y parecía que coparían las semis ellos y algún invitado de piedra, pero los otrora dos finalistas, Llodrá (79º) y Benneteau (39º), se encargaron de liquidarlos mucho antes.

Concretamente Llodrá apeaba en cuartos al ganador en Rotterdam días antes, el sueco Soderling (8º), mientras que Benneteau lo tuvo más complicado ya que en cuartos Monfils nunca le puso el triunfo en bandeja y Tsonga en semis perdió por 7-6, 5-7 y 7-6, es decir, dos tie-breaks que fueron el resultado de lo igualado que estuvo todo, y que ambos tuvieron tanto la derrota como el triunfo a menos de tres pelotas vista. Y en la final entre el 39 contra el 79 del mundo, ganaba éste último con la ley del mínimo esfuerzo pero dando esperanzas a los tenistas con ranking más allá del 50 de poder anotarse un título.

La cuarta y última semana oferta el ATP250 sobre tierra batida y al aire libre de Acapulco en México, el ATP250 de Dellray Beach en Estados Unidos y el golosísimo ATP 500 de Dubai en los Emiratos Arabes Unidos, banco de pruebas de muchos tenistas punteros.

http://es.atpworldtour.com/News/Tennis/2010/02/Memphis-Final-Querrey-supera-a-Isner-y-es-campeon.aspx
http://espndeportes.espn.go.com/news/story?id=975641&s=ten&type=column
http://www.terra.es/deportes/tenis/articulo/llodra-gana-casa-titulo-carrera-744547.htm
http://es.eurosport.yahoo.com/tenis/atp-ranking/2010/calendar/

martes, 5 de enero de 2010

Momentazos y puntazos en el tenis de 2009

Evidentemente no están en este vídeo todos los mejores puntos del año pasado, más que nada porque no soy ningún genio como para lograr tal cosa, pero en lo que se pueda, disfrutar de la entrada. En mi línea de hacer enormes escritos (ya se acabó el repaso al 2009, en 2010 no tendré tanto para escribir, espero), el primer vídeo que ideé era de 55 minutos y más de 10 canciones, pero los listos de blogger, en una sociedad tan avanzada como la de hoy día, solo dejan subir 100 megas y no 532 como el verdadero resumen de 2009 que pensé, espero que enlazándolo con google se consiga ver también, soy muy excéptico con la tecnología.

http://www.youtube.com/watch?v=a3T5N6L9Cb4

domingo, 27 de diciembre de 2009

Retirados del tenis en 2009

En un circuito tan voraz, exigente y estresante como es el de la ATP, el abandono de la práctica profesional de un tenista suele ser una constante temporada tras temporada. Las razones suelen ser varias, como lesiones que no dejan evolucionar la carrera del tenista, el bajón de juego y el olvido en las profundidades del ranking o como en las mayorías de las ocasiones, la edad. Porque en esta era moderna del tenis, suelen debutar los tenistas a muy temprana edad y para los 27/28 años ya se les considera como veteranos, muy próximos a su retirada.

Evidentemente, ha habido casos de muchos tenistas que incluso entrados en la treintena han seguido en los puestos punteros, pero tal y como esta estructurado hoy en día el tenis, con la constricción de torneos, es muy raro ver a un tenista veterano en lo alto del ranking, lugar que normalmente ocupan los jóvenes y consagrados valores. Si bien la edad tampoco es una causa determinante para optar por la retirada, la falta de motivación y el hecho de ya haber dado todo lo que uno tenía en su interior, unido a los muchos logros, han sido los desencadenantes de dos de las retiradas más comentadas para 2010 en el tenis profesional.

Hablo de Marat Safin y Fabrice Santoro, pero seguro que ellos dos no han sido los únicos que se retiran este año, aunque sí los más sonados. Porque por ejemplo, en Argentina anunciaba en septiembre su retirada Sergio Roitman, de 30 años, cuando era el 131 del mundo, por una lesión crónica en el hombro, o Guillermo Cañas (191º), con dos victorias sobre Federer en 2007, quien a sus 32 años aún medita si poner punto final o no a su carrera tenística.

Cuando se retira un ex-número 1, la ATP siempre pierde algo fundamental, y no me refiero a nivel o competitividad, sino al efecto gran tenista. Y en esta ocasión la pérdida es doble, porque se despedía del tenis uno de los jugadores más talentosos y peculiares del circuito. Marat Safin había nacido el 27 de enero de 1980 en Moscú y se hizo profesional en 1997, habiéndose formado tenísticamente en Valencia y en 1999 ganaba en Boston su primer torneo. Al año siguiente estrenaría su casillero de Masters Series en Canadá y en la final del US Open 2000 ganaba su primer Grand Slam al mítico Pete Sampras en tres sets. Ese 2000 iba a ser su gran año porque se apuntaba un total de siete torneos, entre ellos el Masters Series de París-Bercy (torneo que volvería a ganar en 2002 y 2004) y en noviembre de ese año alcanzaba el número 1 mundial. Perdería la final del Open de Australia de 2002 ante el sueco Thomas Johansson en 4 sets y viéndose remontado. En la Copa Davis, fué el artífice de los títulos rusos de 2002 y 2006, mostrando un gran compromiso y un excelente nivel con su país incluso cuando no estaba en forma o más abajo en el ranking.

Con 1,93 metros de altura y 88 kilos de peso, un potente y efectivísimo saque, este diestro que realiza el revés a dos manos, se anotaba también el Masters Series de 2004 y lograba mantenerse en el top5. Ese mismo año había caido en la final de Australia ante Federer pero en 2005 se vengaba del suizo en semis y se adjudicaba su segundo Grand Slam ante el local Hewitt. Este fué el último de los 15 títulos de su carrera, que además de 2 Grand Slams y un número 1, contiene 5 Masters Series y un record de 421 victorias y 266 derrotas en individuales en sus 12 años de profesional. Acaba su carrera tenística como 61 del mundo, pero entre 2000 y 2006 siempre estuvo en el top ten y en sus tres últimos años de carrera su lugar natural en el rankinfg ATP estuvo entre el 20 y el 30 del mundo.

Pero lo que siempre ha caracterizado a Marat, además de su desbordante clase tenística, ha sido su inconsistencia, su irregularidad y sus repentinos ataques de ira, que le llevaban a desconcentrarse en mitad de los partidos. Safin es, junto a Federer, Djokovic, Nalbandian o Davydenko, esa clase de genios capaces de lo mejor muchas veces pero bastante más veces capaz de lo peor. Es uno de los pocos tenistas que ha logrado llegar a las semis de los cuatro grandes, ya que en 2002 hizo semis en Roland Garros ante Ferrero y en 2008 cayó en Wimbledon en la antesala de la final ante Federer, después de soprender a Djokovic.

Con una hermana también ex-número 1 recientemente, Dinara Safina, ya llevaba cierto tiempo coqueteando con la retirada. A finales del año pasado ya tenía decidido retirarse harto de como estaba organizado el circuito tenístico, pero los buenos resultados obtenidos en los torneos indoors de 2008, le convencieron para seguir un año más. De lengua voraz, siempre regalaba declaraciones jugosas, como la de que Agassi es un "completo idiota" (por revelar que se dopó) o que en su día él ya criticó que la temporada era muy larga y que habría que reducir el calendario, que no le hicieron caso proque los jóvenes solo querían hacer dinero así que cuando Federer o Nadal comenzaron la guerra contra la ATP por este mismo motivo, no obtuvieron su apoyo.

Muestra del cariño que otros tenistas le tenían se vió en su último partido de este 2009. Se iba a retirar en su torneo preferido, en el Masters 1000 de París-Bercy. En segunda ronda le había tocado un duero hueso de roer, un joven tenista con hambre de títulos y tenis: Juan Martín Del Potro (5º) le batía en tres disputados sets, 6-4, 5-7 y 6-4, lo que deja claro el alto nivel del ruso hasta el último momento. El argentino cedió todo el protagonismo y aplausos del público al ruso, Delpo se abrazó cariñosamente a Marat en su banco y en el discurso de despedida de Safin muchos tenistas que participaban en ese torneo saltaron a la pista a apoyarle y aplaudirle de corazón, entre otros, Djokovic, Simon, Karlovic, Robredo o el ex tenista suizo Marc Rosset. Con Marat se va esa clase de tenista que muchos oponentes no querían tenerle al otro lado de la red, porque si tenía el día inspirado era capaz de ganar al mejor de los tenistas, si tenía un buen día sería un duelo disputado y si tenía un mal día, alguna rabieta siempre quedaría visible. GRANDE MARAT!!!

En el mismo torneo parisino también se retiraba 'El Mago' Fabrice Santoro, un tenista francés que nació en Tahití el 5 de diciembre de 1972. Profesional desde 1989, de una estatura media y diestro, logró en su carrera 6 títulos individuales, todos torneos pequeños, y hasta 24 torneos se apuntó en dobles, especialidad en la que juntó a Llodrá conquistó dos Abiertos de Australia (2003 y 2004). En agosto de 2001 alcanzó su mejor ranking profesional (17º) y a día de hoy posee el record de partido más largo de la era moderna de la ATP: 4-6, 3-6, 7-6, 6-3 y 16-14, en 6 horas y 33 minutos contra su compatriota Arnaud Clement en Roland Garros 2004.
Nunca fué ningún superclase pero practicaba un exquisito y preciosista tenis, logrando puntos inverosímiles a partir de un catálogo de habilidades curiosas. ¿Adivinarían qué jugador le apodó como 'El Mago'? Pues fué el mismísimo Roger Federer y la razón en un vídeo que esta visible en un enlace más abajo. Habitual integrante del dobles francés en la Copa Davis, integró el equipo galo que se adjudicó la edición de 2001.
Optó por retirarse a los 36 años siendo 72 del mundo y con el respeto de todo el circuito perdió en este noviembre de 2009 su último partido en la primera ronda del Masters 1000 de París-Bercy ante el estadounidense James Blake (44º) por 6-4 y 6-3. Y como curiosidad, el 'head to head' entre estos dos retirados este año, Safin y Santoro: 2 a 7 para el francés, que parecía tenerle la medida tomada al ruso, victorias entre las que destacan la de las Olimpiadas de Sydney en 2000 o en Roland Garros 2001; por su parte, Safin se anotó el último duelo entre ambos, en la hierba de Halle de 2005, pero eso sí, cuando el francés se retiró tocado en el tercer set cuando iban muy igualados.


miércoles, 23 de diciembre de 2009

Copa Davis 2009

El tenis es un deporte tan individual, jugado todo el año a duelos individuales, que ,quitando el circuito de dobles, el tenista se encuentra muchas veces dependiendo absolutamente de sí mismo, sin poder echar mano del apoyo de un compañero o de los consejos de un entrenador. Pero todo esto se minimiza, en parte, en la Copa Davis, la competición por selecciones del mundo del tenis, donde los mejores 16 equipos del mundo, organizados en el Grupo Mundial, se baten de marzo a diciembre en rondas a partir de octavos.

Quizás no sea la competición más democrática justa ni aquella donde un gran campeón pueda ganar simplemente por el hecho de ser el mejor. Pero casi siempre sí que gana el mejor país ese año o por lo menos quien vence a menudo es merecidamente. Porque lo que prima en esta competición es la suma de varios estilos tenísticos, la unión de fuerzas es lo que otorga la gloria, por lo que muchos grandes tenistas pueden encontrarse en lo más alto del ranking ATP pero al no poseer su país más elemento determinantes, tienen su casilleros de Davis a cero.

A día de hoy, los casos más significativos de ésto último los encontramos, entre otros, en la Suiza de Roger Federer o la la Gran Bretaña de Murray, aunque estos solo desde 1936. En el caso opuesto, podemos mencionar a países malditos en esta competición, como es el caso de Argentina o de Francia, aunque ambos por casos muy distintos: los sudamericanos porque a pesar de poseer desde siempre grandes tenistas (Vilas o Coria historicamente y Nalbandian o Del Potro hoy en día) parecen sufrir una mañdición en la Davis y no consiguen juntar un buen equipo ni que las circunstancias les sonrian, mientras que los franceses, a pesar de poseer varias Davis ya en su palmarés, llevan casi una década tropezando estrepitosamente ya que al ser el país, junto con España 12 en total, con más tenistas en el top100 sale como máxima favorita siempre y otras potencias menores siempre los sorprenden.

Los grandes dominadores históricamente de esta competición han sido los EE.UU. y Australia, con 32 y 28 entorchados cada uno, siendo sus últimas conquistas en 2007 en caso de los 'yankes' contra los rusos y en 2003 los 'aussies' frente a los españoles. A una eternidad de estos dos países se encuentran con 9 victorias el Reino Unido pero la última hace más de 70 años y Francia, mientras que Suecia posee 7 títulos pero su época dorada de los 90 queda ya muy lejos. España siempre pareció maldita en esta competición pero en esta última década se ha desquitado con 4 triunfos, la penúltima el año pasado en una memorable final contra Argentina en Mar del Plata. Tras las semis de 2008 donde los españoles batieron en Madrid sin problemas a EE.UU y los argentinos en Buenos Aires a los rusos, eliminando precisamente a los dos finalistas de 2007, los sudamericanos eligieron una pista rápida para no tener que encontrarse con Nadal en tierra, pero el balear no jugaría aquella final por estar lesionado, mientras que un imberbe Del Potro llegó tocado tras el Masters de Shanghai y el efecto Nalbandian no fué suficiente para contrarrestar el juego solvente del dúo de zurdos Verdasco-Feliciano López.

La edición de 2009 arrancó con los siguientes emparejamientos: España-Serbia (4-1) al aire libre en la tierra de Benidorm, Alemania-Austria (3-2) bajo techo, en pista dura y en Garmisch-Partenkirchen (sí, donde los saltos de esquí de cada Año Nuevo), Suecia-Israel (2-3) en carpeta cubierta en Malmo, Rumania-Rusia (1-4) también en carpeta e indoor pero en Sibiu, Croacia-Chile (5-0) en pista dura, bajo techo y en Porec, Estados Unidos-Suiza (4-1) en pista dura cubierta en Alabama, República Checa-Francia (3-2) en carpeta cubierta en Ostrava y Argentina-Holanda (5-0) al ire libre en arcilla en Buenos Aires. Dichos primeros cruces iban a disputarse entre el 6 y el 8 de marzo, y suponían una nueva fecha con respecto a la edición de un año antes, cuando las primeras eliminatorias fueron a principios de febrero.

Lanzando una ojeada al ranking ATP de esa primera semana de marzo, se deduciría que la eliminatoria con tenistas más punteros podría encontrarse en el España-Serbia, con un Nadal arrollador como número 1 y Novak Djokovic como 3 del mundo, que si bien en tierra pudiera parecer más débil, venía de imponerse una semana antes en Dubai. El extenista Albert Costa debutaba como seleccionador y capitán español, siendo el listón dejado por Emilio Sánchez Vicario muy alto. Su gran ventaja era un equipo ya hecho, con grandes jugadores que componían una convocatoria de la que se caía un Fernando Verdasco (10º) lesionado y en la que estaban Rafael Nadal (1º) y David Ferrer (12º) para los individuales, y los dobles de Tommy Robredo (15º)-Feliciano López (27º). Por parte serbia, además de 'Nole', su capitán Bogdan Obradovic traía lo mejor que tenía: aparecía por Levante uno de los mejores doblistas del circuito Nenad Zimonjic (junto al canadiense Daniel Nestor quien discute el dominio de los gemelos 'yankees' Bryant), además de dos correctos tenistas como Janko Tipsarevic (47º) y Viktor Troicvki (43º). Y como polémica de esta serie, las palabras del padre de Djokovic acusando a la Federación de Tenis serbia de no hacer "el trabajo necesario" para que no les tocara algún rival potente, dado el estatus de su primer jugador en el ranking mundial.

Como local, los españoles eligieron la arcilla y se enfrentaron a la eterna petición de los jugadores, que se jugara a nivel del mar. En pleno mes de marzo la climatología podía resultar peligrosa, ya que la primavera española, aún tratándose de la costa levantina, es relativamente húmeda. La idea era construir en las instalaciones de Terra Mítica una inmensa pista de tierra al aire libre, y la idea, se hizo realidad. Pero nunca antes en la historia reciente de la Davis se hubo de suspender una eliminatoria por causas climatológicas y si esa situación se diera acarrearía la eliminación del equipo local. Aunque esta posibilidad nunca pasó del rumor o de flotar levemente en el ambiente de aquellos días, ni siquiera el fuerte viento desatado en la zona y que desprendió escandalosamente una de las gradas construidas, hizo que los partidos corrieran peligro de disputarse. El fuerte viento y los desperfectos en una de las gradas hicieron que se suspendiesen los partidos del viernes y que se pasaran a jugar en sábado, y lo que es el destino, la eliminatoria que más tarde empezaba (los demás enfrentamientos arrancaron el viernes) podría ser el que antes se solventara, ya que ese sábado se disputó también el dobles, tras los dos individuales, al no estar implicado ningún tenista en los individuales y dobles a la vez.

El número dos español, Ferrer (12º), y el 1 serbio, Djokovic (3º), comenzaron las hostilidades. Era un partido con un precedente cercano, ya que una semana antes el serbio había ganado bien al español en la final del ATP500 de Dubai. Pero aquello fué en pista rápida y este partido era en arcilla, superficie a la que Novak hubo de intentar aclimatarse en menos de una semana. Y aunque nadie quiera decirlo y los propios tenistas nunca lo vayan a admitir abiertamente, los balcánicos parecieron salir a jugar ya derrotados, porque los fallos de 'Nole' y su falta de actitud ganadora no era propio de un superclase como él, y más viendo el nivel que daría dos meses después en los torneos de la tierra europea. No obstante, el mérito que atesoró Ferrer también fué muy alto y sin dejar coger el ritmo a su oponente, le endosó un doble 6-3 que desesperaba a su rival, quién ajustó un poco más su saque en el tercer set y consiguió llevárlo al tie-break, en la creencia que su jerarquía haría el resto del trabajo, pero 'Ferru' le dejó de nuevo sin argumentos y subía con el apoyo del público el primer punto al casillero español.

A continuación, el número 1 español, Nadal (1º), se enfrentaba con el número 2 serbio, Tipsarevic (47º). Y la paliza que le dió fué de escándalo (6-1, 6-0, 6-2), arrollándolo de principio a fin y con la sensación de que ni siquiera iba con su marcha más alta metida, sino más bien en tercera casi. Con un claro 2-0 para los españoles, los serbios iban a jugar su mejor baza, el dobles de Troicki-Zimonjic frente a López-Robredo: fué un 7-6, 6-4 y 7-6 para los serbios que aún así, resultó ser bastante más trabajado de lo que en un principio parecía. El sábado terminaba 2-1 para los españoles y con el as bajo la manga de Nadal para cerrar la eliminatoria. Pero los serbios también contaban con que Novak les diera algún punto y el duelo entre los dos números 1 de cada equipo prometía ser fascinante: pero Nadal maniató a un Djokovic que aumentó un punto su nivel del partido anterior pero que no conseguía centrarse en los momentos claves de los sets que llevaba emparejado hasta Nadal aceleraba hasta el break. 6-4, 6-4 y 6-1 para España que solventaba la eliminatoria con un claro 4-1 y dejaba en anécdota el 6-0 y 6-3 con el que Ferrer ganaba a Troicki en el quinto punto.

El Alemania 3-Austria 2 no fué al final tan ajustado como marca el resultado. Pero las apreturas para los germanos fueron palpables al inicio de la eliminatoria, sobre todo el primer día, cuando su supuesto número 1, Rainer Schuettler (31º) -ese jugador que apeló a la justicia ordinaria para que le permitiesen representar a su país en los Juegos Olímpicos de Pekín'08 alegando a su ranking de agosto y quitando el puesto a otro tenista que legalmente tenía su sitio ganado porque los puestos se ganaban con el ranking de mayo, incidente que le hacía ser nada querido en el equipo y en el país bávaro-, perdía contra el austríaco Stefan Koubek (255º), un semidesconocido que en 4 sets dejaba patente que los mejores momentos del germano, de 33 años y número 5 en 2004, quedaban ya muy lejanos.

Kohlschreiber (37º) tranquilizaba a los locales con una sufrida victoria en 5 sets, con el tie-break del primer set perdido y teniendo que remontar, al correoso Jurgen Melzer (32º). El dobles alemán de Kohlschreiber-Kiefer también maniataba en 4 sets a Feya-Knowle y conseguían dar la vuelta a la eliminatoria, dejando tan solo un punto más por lograr. El capitán Patrik Kuhnen escogía a Kiefer (33º) para tal objetivo y, el que alcanzara el número 4 de la ATP en 2000, se merendó en tres sets de nuevo a Melzer, para ya con el 3-1 en el marcador debutara en la Davis Cristopher Kas, sin ranking en individuales pero el 33 en dobles. La cercanía entre ambos países confería al duelo una rivalidad que finalmente se solventó del lado del hermano mayor.

En el Suecia 2-Israel 3 se vivió una de las grandes sorpresas de esta primera ronda y se vieron varios partidos a 5 sets con sabor inigualable de Davis. Una vez más las consecuencias políticas salpicaron algo tan bonito como es la práctica profesional de un deporte y los partidos entre suecos e israelitas tuvieron que jugarse a puerta cerrada por los ataques judíos a los civiles palestinos unos meses antes. En lo estrictamente deportivo, el mejor jugador sueco del momento -y el único del top100-, Robin Soderling, optaba por descansar en esta ronda y dejaba la eliminatoria en manos de jugadores con ranking muy bajo. Los cuatro partidos de individuales se solventaron en 5 sets y el de dobles en 4, señal de que los israelies no regalaron ni lo más mínimo y que Suecia no aprovechó en absoluto su condición de local y favorito.

El primer día Thomas Johansson (178º) ganaba a Harel Levy (241) con un 8-6 en el quinto set pero marcaba las directrices de lo sufrido que iba a ser la clasificación o no para los suecos, quienes a punto estuvieron de dar un paso de gigante en el segundo partido cuando Andreas Vinciguerra (237º) perdió por 11-9 en el último set ante Dudi Sela (63º), único tenista del top100 entre tanto tenista semiprofesional. El dobles sueco, Apelin-Lindstedt, batieron en el partido menos igualado a Hadad-Ram en 4 parciales y ponían los cimientos para la épica de los judíos el domingo.

Con 2-1 en contra y al borde de la eliminación, el único consuelo hasta ahora de Israel era que tampoco estaban tan lejos de las victorias. El cuarto punto entre Sela y Johansson también se fué a los 5 sets y para añadir más gloria para unos y la sensación de emterse en mñas problemas para otros, Sela ganó remontando el partido. La guerra total estaba servida para el quinto y definitivo punto entre Levy y Vinciguerra. Por primera vez los suecos estaban más lejos de ser eliminados que de pasar pero el que fuera número 33 del mundo en 2001 logró forzar un quinto set que iba a ser de infarto. Levy se llevó la victoria por 8-6 y convulsionaba tanto el país nórdico como el de Oriente Medio, dando a estos últimos un plus de confianza que más adelante se demostraría inquebrantable.

Mientras, el Rumania 1-Rusia 4 tampoco hacía valer el factor campo para los locales. En este caso, la diferencia entre ambos países era tan abismal que los favoritos, los rusos, apenas hubieron de forzar mínimamente la máquina para plasmar su superioridad. Cuando el rival está tan lejos de uno, en la Davis siempre se opta por cambiar de superficie para acortar las distancias tenísticas, pero los rumanos tampoco se veían capaces de mejorar con ningún cambio de pista. Con Davydenko aún lesionado del pie y Andreev bajo de forma, los rusos se presentaban ante los rumanos con tres jugadorazos de individuales, Safin, Tursunov y Youznhy, y una futura promesa, Gabashvili, mentras que los rumanos dependían en exceso de dos Victors, Hanescu y Crivoi.

El genio de Marat Safin (25º) apabulló en tres largos sets a Victor Crivoi (123º), mientras que el primer día acabaría 2-0 para los rusos tras una sorpendente paliza en tres medianos sets de Mikhail Youznhy (60º) a Victor Hanescu (39º). El dobles rumano, Copil-Tecau, daba algo de oxígeno a su país después de en 5 sets y tras tres tie-breaks a Safin y Tursunov. Este último, número 28 del mundo, remontaba los dos sets de desventaja que llevaba contra Hanescu y tras dar con la tecla de como romper sistemáticamente el sque de su oponente, daba la clasificación a su país. Y ya con todo decidido, Crivoi apenas mostró intensidad ante Gabashvili y también cedía el quinto punto.

Tras varias eliminatorias copadas por países europeos, un país allende del Atlántico, entraba en liza en el Croacia 5-Chile 0. Sin embargo, lo hacía en territorio hostil, muy lejos de sus lares y sin su mejor jugador, un Fernando González (17º) lesionado en la espalda y enemistado con la Federación de Tenis de su país. La responsabilidad máxima recaía sobre las espaldas de un Nicolas Massú (98º) ya en la parte final de su carrera y un tenista tan correcto como prometedor, Paul Capdeville (93º). Por parte local, un esperado crack como Marin Cilic (19º) y un tenista que no acaba de explotar como Mario Ancic (30º) -una extraña enfermedad que lo fatigaba constantemente frenó su progresión hara un par de años- iban a ser los titulares, con el cañonero Ivo Karlovic (29º) en la recámara.

Los chilenos son habitualmente buenos jugadores en tierra pero sobre pista dura no destacan, con lo que el mejor ranking de los locales se dejó notar desde el principio de la contienda. Y en el primer punto Ancic desmontó a Massú con relativa facilidad, viéndose parcialmente igualado en el tercer set, hasta que al tie-break liquidó el encuentro. Acto seguido, Cilic daba un serio correctivo a Capdeville, dando paso con 2-0 a favor croata, de una curiosa situación que solo la Davis es capaz de provocar: los 4 jugadores de los individuales del primer día, se vieron las caras por parejas el segundo día, pero la revancha chilena nunca pasó a tener visos de hacerse realidad, a pesar de lograr anotarse un set. Con todo solventado, el tercer día fué un experimento para ambos capitanes, ya que dieron la oportunidad de jugar a los tenistas teóricamente suplentes. 5-0 para los croatas y mientras la prensa chilena tildaba de "desastrosa" la actuación de los suyos, la ilusión comenzaba a extenderse entre los balcánicos.

Las canchas europeas estaban siendo el escenario de todos los duelos, pero fuera de Europa el tenis de la Davis también tenía cabida. En Birminghan (Alabama) el campeón de la Copa Davis 2007 (es decir, un equipo que aún contaba en sus filas con tenistas que ya habían sido campeones y esa vitola infunde mucho respeto) ponía en liza a Roddick (6º) y Blake (13º), junto a los gemelos Bryant para los dobles, contra quienes iban a medirse unos suizos sin un habitual ausente en primera ronda de la Davis, Federer, pero con Stanislas Wawrinka (16º) a la cabeza. EE.UU se impuso por 4-1 pero la diferencia no fué tan contundente: Wawrinka remontaba un set en contra para ganar el primer punto en 4 sets ante Blake y las alarmas saltaban entre los norteamericanos.

Andy Roddick acudió al rescate de los suyos y aplastó en tres sets a Marco Chiudinelli (341º), aunque solo plasmó su superioridad en los dos primeros sets, ya que en el tercer parcial el tie-break al que se vió obligado a acudir fué algo incómodo de ganar. Pero 'A-Rod' lo ganó y todos presuponían que Wawrinka e Yves Allegro iban a claudicar sin remedio ante los Bryant: y todo iba encaminado a ello tras dos primeros sets sencillos para los 'yankees', cuando los suizos se apuntaron con garra el tercer set por 6-3 y llevaron el cuarto parcial al tie-break, momento en el que Mike y Bob se pusieron serios y dejaron a los suizos en dos tantos únicamente para poner a los norteamericanos a un punto del pase. Los dos números uno, Roddick y Wawrinka, el sexto y decimosexto del mundo, se enfrentaban y a pesar de ser dos tenistas muy punteros con más d eun lustro en el circuito, nunca se habían enfrentado, ya que el emparejamiento en el Masters Series de Roma'08, donde Roddick se retiró cuando perdía por 3-0, no podía servir de referencia. El de Nebraska ganaba fácil por un doble 6-4 y 6-2 al de Lausana, quien no pudo repetir la sorpresa del primer día contra Blake, quien por otra parte, se desquitó contra Chiudinelli en el quinto punto.

Uno de los máximos favoritos a hacerlo bien o por lo menos a llegar lejos, como siempre, era Francia, ya que con la eclosión un año antes de tenistas como Tsonga, Simon, Monfils o Gasquet, más otros como Mathieu, Chardy o Santoro que perfectamente serían titularísimos en otras selecciones, podían formar varios equipazos potentes. Pero la eliminatoria era en Ostrava y los checos propusieron una superficie ultra-rápida en botes y de velocidad máxima en los saques sobre todo. Los checos hacía años que no daban con la tecla para pasar rondas en la Davis, mientras que Francia se presentaba como la favorita, pero su capitán quizás se equivocó en la elección de su número uno, por esa dichosa manía de otorgar los rangos dependiendo del ranking y no de otros atenuantes como el estado de forma, las habilidades sobre las superficies o los 'head to heads' con otros tenistas. De este modo, Gilles Simon (8º) arrancaba la serie contra Tomas Berdych (22º) y ofrecieron un buen partido, a 4 sets y con dos tie-breaks que se anotó el checo para quebrar la moral del galo. El día lo salvaba Tosnga (11º) al batir bien y con autoridad incluso en el tie-break del tercer set a Radek Stepanek (18º).

Los dos checos ganarían en 4 sets a Gasquet y Llodrá y ponían contra las cuerdas a los franceses, que tendrían que remontar la serie y ganar los dos partidos del domingo si querían estar en cuartos: la responsabilidad era para Simon y contra Stepanek, contra quien etnía un balance de una victoria cada uno, ambas en 2008 y cuando Simon aún no había explotado una (Roland Garros tres sets fáciles para Radek) y la otra en el Masters de Shanghai cuando Radek sustituía a un lesionado Roddick en el 'Round Robin' para ser derrotado fácil por el francés. El partido transcurrió muy igualado y prueba de ello fué el tie-break del primer set, donde Simon no supo estar a la altura y no se apuntó más de dos tantos. Stepanek seguía a lo suyo, con su juego a veces preciosista, otras anárquico y tras anotarse sin sobresaltos el segundo set, no dejó que el francés reaccionara y peleó el tercer parcial hasta llegar a la muerte súbita. En ese momento la presión pudo con Simon y perdió el partido y la serie quedándose sin anotarse siquiera un tanto en el tie-break decisivo para Francia. Con un marcador de 7-6, 6-3 y 7-6 para Stepanek, el quinto punto que ganó Tsonga contra Hernych (61º) -partido a 3 sets solo ya porque la serie ya estaba 3-1 a favor de los checos- maquilló el marcador pero desató la ira de la prensa francesa, muy dada a presionar a sus jugadores noveles y punteros.

Por último, los octavos se cerraban en la arcilla de Buenos Aires, donde los argentinos, sin Nalbandian con recientes fiebres y Del Potro optando no interrumpir su temporada de cemento, se toparon con unos jugadores holandeses perdidos más allá del puesto 200 en el ranking mundial. Las armas de los sudamericanos eran Juan Mónaco (56º) y Juan Ignacio Chela (159º), y éste último ganó el primer punto en cinco sets al tulipán Jesse Huta Galung (274º) con serios problemas. Ya existía un mal rollo tremendo entre la prensa argentina y los jugadores locales por las maneras de estrellas de alguno de los perdedores contra España en noviembre y las malas sensaciones transmitidas por Chela ante un "don nadie" -como lo citaban en un blog oficial de un diario argentino de máxima tirada- pintaban el horizonte de negros nubarrones.

Por suerte, Mónaco batía solventemente en tres sets a Thiemo De Bakker (96º) y con un 2-0 cerraba un día que comenzó inquietante pero que en el que quizás no hubo suficiente tiempo para que la prensa montara su acostumbrado tremendismo negativo. Y el pase otorgado por el dobles de Lukas Arnold-Vasallo Arguello ante Galung-Wassen en tres cómodos sets, donde en ningún momento fueron por detrás ni peligró el triunfo, liberaron toda la tensión acumulada de los aficionados gauchos. Como premio, el cuarto y quinto punto fueron aprovechados por Vasallo Arguello (50º) y Chela para batir contundentemente a Middelkoop (339º)y De Bakker respectivamente. La euforia por el 5-0 endosado a Holanda prendió como una mecha peligrosa en Argentina y sabiendo que tenían que acudir a la República Checa, la falta de prudencia fué la nota predominante, ya que aún no sabían que en mayo perderían a Nalbandian para esa eliminatoria de julio.


De marzo salían para el mes de julio unos cuartos atractivos y muy definidos de los equipos que podían verse más adelante en las rondas finales: España-Alemania en tierra batida al aire libre en Marbella, Israel-Rusia en la pista dura cubierta de Tel Aviv, República Checa-Argentina en la carpeta de techo cubierto en Ostrava y Croacia-EE.UU en la tierra indoor de Porec. Si la primera ronda se disputó en plena temporada de mes de pista dura, la segunda venía tras el paso por la tierra y la hierba, en mitad de toda la temporada en sí, cuando los grandes jugadores aprovechan para hacer una pausa, recargar pilas y planificar el devenir de la segunda parte del año.

En esta tesitura se encontraba el número uno alemán, Tommy Haas (19º), agotado tanto física como mentalmente tras los buenos Roland Garros y Wimbledon que completó, donde cayó con Federer en ambos Grand Slams, en octavos de París y en semis en Londres. También se había apuntado el ATP250 de Halle en su país, y esta buena racha le llevó a jugar muchas más rondas y partidos que lo que estaba acostumbrado, por lo que decidió parar. Esta circunstancia hizo que Alemania acudiese a Marbella con Philip Kohlschreiber (29º) como arma fundamental, escoltado por un veterano, Nicolas Kiefer (38º), y dos noveles, Andreas Beck (51º) y Mischa Zverev (47º). Por parte española Nadal (2º) aún seguía convaleciente de sus rodillas y no volvería a las pistas hasta agosto, por lo que España iba a estar liderada por Fernando Verdasco (9º) como indiscutible número uno, ya que a última hora David Ferrer (22º) también fué baja médica, lo que conllevó que Tommy Robredo (14º) adquiriese el papel de número dos, y que Juan Carlos Ferrero (37º) entrase en un equipo que completaba el eterno doblista, Feliciano López (40º).

Los españoles eran claros favoritos porque ya habían derrotado por 1-4 un año antes al mismo rival pero en Alemania y sobre una superficie más rápida, con lo que la tierra batida les daba un plus de ventaja que se antojaba insalvable, máxime cuando no se le conocía a ningún integrante del equipo alemán un atisbo siquiera de buen resultado en arcilla. La serie comenzaba con Verdasco contra Beck, el 9 contra el 51 del mundo, y dicha diferencia se plasmó en el primer set, donde el joven alemán se llevó un sonrojante rosco en contra. Pero en los dos siguientes sets Andreas demostró el porqué de su elección para disputar este punto -dejando a un más experimentado Kiefer en el banquillo- ya que quebró la dinámica arroladora del amdrileño, se apuntó por 6-3 el segundo parcial y llevó la contienda al tie-break en el tercer set, donde volvió a sorprender al español. Verdasco no se lo creía y ya empezaba a mascarse la tensión en el ambiente, porque ese mismo año el propio Verdasco ya había sido capaz de acabar jugando fatal varios encuentros que había comenzado genial. Suerte tuvo que en la Davis los partidos son al mejor de 3 sets, y en los dos últimos sets sacó su genio y a base de conviccíón dió la vuelta a la situación, como ya hiciera antes esa temporada y como lo haría después en varios torneos, convirtiéndose esta inquebrantable fe en las remontadas y querencia por los resultados ajustados en algo característico en el tenis de Verdasco.

España había salvado el primer escollo, pero el segundo fué demasiado para Robredo (14º), ya que al otro lado de la red se topó con un efectivísimo Kohlschreiber (29º) que lo zarandeó las veces que quiso en los tres medianos sets que jugaron: 6-3, y doble 6-4 para el alemán ante un gerundense que no había tenido mañas actuaciones en los torneos precedentes, por lo cual extrañó el resultado final. El equipo español se tomó este empate a 1 con el que se jugaba el punto de dobles como un leve accidente y con la moral pletórica aún, enfrentaron a su dobles habitual, Verdasco-López, al dúo germano, Kiefer-Zverev: dos tie-breaks, uno para cada equipo (el ganado por los españoles arrollando y el anotado por los germanos ajustadísimo) y un doble 6-3 de lado español, otorgaban el 2-1 para España tras 4 sets donde ya se empezaba a vislumbrar que los germanos no habían acudido a la costa andaluza de turismo.

El héroe de Mar del Plata, Verdasco, iba a ser el encargado de poder solventar la clasificación pero Kohlsreiber no estaba dispuesto a ponerle ninguna facilidad. A pesar de que entre ellos hubiese un balance de 3 victorias y 3 derrotas para cada uno, el español ya lo había solventemente este mismo año en Indian Wells y Montecarlo, precedente en tierra que le inspiraba confianza. Pero nada más lejos de la realidad, porque el alemán se apuntó los dos primeros sets con roturas claves que el español no sabía contrarestar. Pero la fe del español le hizo saber esperar y su momento llegó cuando se anotó los dos siguientes sets de manera bastante más contundente. La remontada parecía factible, por eso el chasco del español fué mayúsculo cuando veía que el quinto set se alargaba parejos en el marcador, peridendo el partido con un break en contra en el último juego del partido. Por primera vez en muchas eliminatorias, España estaba contra las cuerdas, a un solo punto de ser eliminada, por lo que en cierta manera sorprendió la elección de un clásico, Ferrero, para resolver la eliminatoria. El valenciano tiró de experiencia ante Beck y en ningún momento dejó que fuese el del primer día, aquel joven que osó plantarle cara a un top ten, y con un triple 6-4, Ferrero se convertía en el héroe español, un honor en principio reservado a Verdasco, quien a pesar de ganar dos puntos, recordaría más el único tanto que perdió, o más bien, no pudo ganar.

El rival en semifinales de los españoles iba a salir del duelo que en Tel Aviv iban a disputar Israel y Rusia sobre una pista dura bajo techo. La condición de local de los israelíes no bastaba a primeras de cambio para quitar la condición de favoritos a los rusos, quienes jugarían las semis en Moscu contra los españoles si ganaban, por lo cual España no quería ni verlos. Y a Israel no le importaba tener que viajar hasta España con tal de derrotar a una superpotencia tenística como Rusia. Los locales contaban con un buen doblista, Jonathan Erlich (como buen doblista sin ranking en individuales), que no pudo estar en Suecia pero ahora en cuartos representaba un buen arma, y a dos individuales, Dudi Sela (33º) y Harel Levy (210º), con mucha confianza en un torneo tan diferente como la Davis, mientras que por parte rusa repetían eliminatoria desde la de marzo en Rumania Marat Safin (60º) y Mikhail Youznhy (69º), una convocatoria de la que se caían Dimitry Tursunov (25º) y Teimuraz Gabashvili (76º) en detrimento de Igor Andreev (24º) e Igor Kunitsyn (35º).

El Israel 4-Rusia 1 se empezó a fraguar con el duelo Levy-Andreev y el ruso no pudo hacer valer su puesto 24 frente al 210 de la ATP del judío. Levy se adelanto 2 sets a 0 con un tenis solvente, y cuando parecía que se le acabaron las pilas (el tercer set fué para el ruso con una leve mejoría), supo sobreponerse y rematar la faena con un decidido 6-2. Los rusos intentaron reponer esta afrenta y Youznhy ganaba bien el primer set ante Sela pero entraba en barrena en los dos seiguientes sets, donde tan solo se apuntó un juego. Y en el cuarto set el 33 del mundo le ganaba por 7-5 al número 69 y el día terminaba con un sorprendente 2-0 a favor de Israel. Kunitsyn y Safin tenían que ser los encargados de enderezar el rumbo ruso en el dobles pero cayeron estrepitosamente también contra Erlich-Ram e Israel conocía por primera vez en su vida lo que era clasificarse para semis de la Davis. El único punto ruso vino con la retirada de Sela en el cuarto punto cuando perdía por 3-4, ya que en un partido intrascendente Levy le ganaba también a Youznhy en el tie-break del tercer set. Enorme dececpción para los campeones de la Davis 2006 e hito histórico para un 'país pequeño' tenísticamente como Israel.
Otro antiguo campeón que caería en esta ronda de cuartos fué Estados Unidos, cuando acudió hasta Croacia sin Andy Roddick (6º), agotado tras la maratoniana final de Wimbledon ante Roger Federer. James Blake (16º) sería el líder y Mardy Fish (23º) era el elegido para completar el cuarteto junto a los gemelos Bryant. Por parte croata, Mario Ancic (92º) desaparecía de la convocatoria víctima de un alarmante bajón en su juego y como número dos el elegido era el cañonero Ivo Karlovic (27º), continuando Marin Cilic (15º) como primer espada. Los croatas cambiaron de superficie con respecto a los chilenos y ante los estadounidenses propusieron tierra batida, donde los 'yankees' habitualmente ni la huelen.

Aún así, Blake arrancó mandón su partido ante Karlovic y consiguió algo que pocos pueden hacer ante la máquina de hacer 'aces' croata: le ganó el primer set en el tie-break (como no) y consiguió una rotura milagrosa que impedía de nuevo una muerte súbita, lo que le daba una ventaja de 2-0 en sets. Pero se olvidó de repetir una tercera vez esas dos hazañas y pareció desinflarse en el tercer set (6-3 para Ivo), con lo que la confianza del croata crecía. El cuarto set fué un calco de los típicos partidos del croata (nulo al resto pero ace tras ace impoluto al saque) y en el tie-break no dejó que Blake se acercara a la bola de partido y dejandole en tres puntos subió el empate a 2 sets a este primer punto de la eliminatoria. Parecía que el quinto set iba a largarse eternamente pero con una rotura 'in extremis' se llevaba el duelo por 7-5. En el segundo punto Fish (23º) comenzó arreglando el asunto, al apuntarse el primer set, ante Cilic pero se perdió en los dos siguientes parciales. Había perdido el tercer set en el tie-break y eso podría haber hundido al norteamericano, pero pasó justamente lo contrario, fué Cilic quién se mareó y a punto estuvo de recibir un rosco en contra. Iba a verse otro duelo a 5 sets y en este caso el que mejor ajustó tanto la presión del entorno como el cansancio físico previo fué el croata, que ácabó subiendo el 2-0 a la serie con un 8-6 en el quinto set de este segundo punto.

A pesar de la diferencia, el juego y los marcadores ajustados reflejaban que los 'yabkees' estaban muy cerca de lograr cosas positivas y en el punto de dobles los gemelos Bryant se dejaron de tonterías, pasaron olímpicamente de las condiciones de la pista, del público, de la posible eliminación y dieron un recital supremo a Karanusic y Zovko. El tercer día iba a ser, inevitablemente, decisivo: para unos positivamente y para otros desastrosamente. En el Cilic-Blake no se enfrentaban solamente el 15 contra el 17 de la ATP, sino dos tipos de tenis distintos y dos generaciones diferentes. El americano ya le había ganado dos veces, una en el lejano 2006 en Bangkok, y la otra en el Open de Australia de 2008, pero no pudo repetir, porque la joven promesa croata comenzó con un doble 6-3, autoritario pero falló a la hora de cerrar el partido al primer intento (6-4 para Blake el tercer parcial), consiguiéndolo al segundo intento por 6-2 en el cuarto set. Croacia conseguía su mejor clasificación y EE.UU. tampoco se consolaba cuando Bob Bryant maquillaba el marcador final ante Roko Karanusic (112º).

Dos países europeos iban a dirimir quien se enfrentaría en septiembre a los croatas. Por un lado, los locales anteponían a sus dos ases tenísticos, Berdych y Stepanek, 20 y 21 del mundo, a Del Potro (5º), única gran baza argentina, ya que Nalbandian se había operado de la cadera en mayo y estaría toda la temporada de baja. Los sudamericanos se habían entrenado en Francia -rival de los checos en la ronda anterior- durante una semana en una pista similar a la ultra-rápida que se encontrarían en Ostrava, pero su aclimatación no fué la más adecuada. Los checos se impusieron por 3-2 a los argentinos pero la intriga llegó hasta el último punto, disputándose abiertamente los cinco partidos. Salvo el primer duelo, que se fué hasta los 5 sets, los otros 4 partidos se resolvieron rápido, en 3 sets y con un ganador bien definido.

Los primeros protagonistas fueron Tomas Berdych (20º) y Juan Mónaco (62º), quienes ofrecieron un duelo de poderes cambiantes: el checo comenzó apuntándose el primer set por 6-4 pero perdió los dos siguientes por 6-2, remontando finalmente por 6-3 y 6-2. El tenis de calidad con cuentagotas superó al orden y la garra y dió paso a una decisión técnica de los checos que a posteriori resultó brillante: con 1-0 ya en el marcador, no convenía malgastar ante Del Potro a Stepanek y optaron porque fuera Ivo Minar (64º) quien intentase cansar algo al argentino, para que Radek pudiera estar más fresco para el dobles, que ganó junto a Berdych a Aacasuso y Mayer en un partido impecable de los centroeuropeos.

El tercer día Del Potro volvía a empatar la serie, esta vez a 2, ante Berdych gracias a un triple 6-4 logrado merced a un tenis de calidad y dejaba todo dispuesto para que el ganador se decidiera en el último partido, donde la maldición argentina volvió a hacer acto de presencia una vez más: siempre que un tenista argentino de primerísimo nivel (en Rusia 2006 Nalbandian y esta vez Del Potro) es muy superior a sus rivales y logra sus dos individuales con contundencia, no hay un segundo tenista que acompañe en la serie y responda en el punto definitivo. El 'Chucho' Acasuso ya conoció esta ingrata sensación en Moscú hace tres años y el año pasado contra España, y esta vez el damnificado iba a ser Mónaco (62º), quien no pudo en ningún momento acercarse al pase, ni siquiera en el tie-break del primer set, el cual perdió por muy poco y se hundió, dejando a Argentina eliminada por el 6-3 y 6-2 que le endosó el imprevisible Stepanek (21º) en los dos siguientes sets. El país andino volvía a sufrir la enésima decpeción en la Davis, bueno, la decepción anual diría yo, mientras que los checos disfrutaban de la buena fórmula que encontraron con la unión de fuerzas entre Stepanek y Berdych.
El nuevo formato de disputar los cuartos de la Davis en julio y no en abril como se hacía hasta 2008 concentraba más el tenis de naciones a lo largo del año. Ya no había tanto vacío entre abril y septiembre, mes éste que además de las dos semifinales, también vería disputar las fases de permanencia en y ascenso al Grupo Mundial, la gran olvidada por todos hasta que tú país debe afrontarla. Este sistema de ascensos y descensos de la Davis es ciertamente original, ya que para permanecer en el Grupo Mundial, los perdedores de octavos se enfrentan entre sí, mientras que las naciones que no están el Grupo Mundial se juegan entre ellos, en su división, las 3 plazas para ascender. De este modo, India y Ecuador batieron a domicilio a Sudáfrica y Brasil, respectivamente, por 1-4 y 2-3, mientras que Bélgica vencía como local a Ucrania por un apurado 3-2.

Los otros 5 cinco duelos tenían como protagonistas a las naciones perdedoras en marzo en la ronda de octavos, excepto en dos casos: tanto la Serbia de Djokovic como la Suiza de Federer tuvieron la suerte de enfrentarse a rivales de rango inferior, como serían Uzbekistán en caso de los balcánicos (ante la escasa entidad del rival 'Nole' no fué de la partida y entre Tipsarevic, Troicki y el doblista Zimonjic endosaron un 5-0 a los uzbekos) e Italia en en caso de los suizos: Wawrinka y Federer (quien siempre acude a mantener a su país en esta ronda) dieron cuenta de los Starace, Seppi y compañía para ganar con más holgura de lo que refleja el 2-3 final.

Y los tres restantes duelos fueron emparejamientos 'directo', por llamarlos de alguna forma: uno de los gallitos de la competición, una Francia muy herida en su orgullo por quedar apeada tan pronto, debía acudir hasta Maastricht para medirse a Holanda, un rival sencillo a priori pero que proponía una superficie de tierra batida bajo techo sumamente inquietante para los franceses. Pero el 1-4 con el que los galos solventaron su permanencia entre la élite de la Davis no refleja lo duro que resultó la eliminatoria: Gael Monfils (14º), que a la semana siguiente ganaría en su país el ATP250 de Metz, caludicó estrepitosamente en 4 sets ante Thiemo De Bakker (122º) y todas las alarmas francesas más que se iluminaron cuando Tsonga (7º) hubo de acudir a dos tie-breaks para igualar la serie en tres sets ante Jesse Hutha Galung (293º). El dobles galo formado por Llodrá y Tsonga también se sintieron incómodos ante De Bakker-Susling y a pesar de batirlos en 4 disputados sets, las sensaciones no estaban siendo buenas. La remontada francesa iba a confirmarse el tercer día con la consecución de Tsonga del tercer punto ante De Bakker en 4 sets y de neuvo gracias a dos tie-breaks. Con la permanencia en el bolsillo, Jeremy Chardy (34º) ganaba fácil a Galung pero no mitigaba los ataques de la prensa francesa a sus jugadores.

Los dos restantes duelos también fueron muy igualados y disputados pero se los apuntaron los locales por 3-2. En el Chile-Austria disputado sobre la tierra de Rancagua la emoción se mantuvo hasta el final, ya que si los chilenos se adelantaron 2-0, gracias a la sufridas victorias en 4 y 5 sets de Nicolás Massú (118º) y Paul Capdeville (98º) ante Jurgen Melzer (40º) y Stefan Koubek (127º), el dobles austríaco formado por Melzer-Knowle batía a los dos individuales chilenos, unos Massú y Capdeville que se les veía algo cansados ya. El 2-1 para Chile se convertiría en un inquietante empate a 2 cuando Melzer, 40 del mundo, ganaba en 5 ajustados sets a Capdeville, 98 del mundo: tras anotarse el primer set al tie-break, el austríaco veía como le empataba el chileno set tras set, hasta que en el quinto un break le dió un punto de oro. La responsabilidad recaía en Massú y Koubek, 118 contra 127 de la ATP, y el ganador de una medalla olímpica junto a González en Atenas'04 tiró de experiencia para sellar el triunfo para su país en 4 sets, el último al tie-break, lo que da la medida de lo cerca que estuvieron los austríacos de la gloria.

La pista dura acrílica bajo techo propuesta por los locales iba a ser determinante en el Suecia 3-Rumania 2. Los suecos recuperaban a su mejor jugador, un Robin Soderling (11º) bastante mejor tenista que el que faltó en marzo, pues ya había reventado a jugar como los grandes. Pero el acompañamiento de Robin se llamaba un tal Andreas Vinciguerra (257º) que debería hacérselo mirar: seguramente no fué premeditado pero que se retire en los dos puntos de individuales que disputó no le deja en muy buen lugar, ya que si su físico no era el idóneo no debería haber saltado a jugar, y menos el quinto punto. En el primer punto es comprensible, porque la paliza que se estaba dando ante Victor Hanescu (28º) era colosal: doble 7-6 para el rumano, dejando en ambas en 5 y en 10 (igualadísimo) al sueco, cuando Andreas no se levantó del descanso para disputar el tercer set. Por suerte Soderling disputaría de corrido los tres próximos partidos, ganándolos todos bien: a Crivoi (95º) en tres sets, el dobles junto a Lindstedt contra Hanescu-Tecau en dos tie-breaks finales, y en tres cómodos sets a Hanescu. De nuevo Vinciguerra se retiraba cuando ganaba por 6-4 el primer set ante Marius Copil (552º) pero ya no imporataba, proque uno de los clásicos de la Davis, Suecia, estaría de nuevo en 2010 entre los mejores.

Sin embargo, este tercer fin de semana de septiembre, una semana después de la gloriosa victoria del argentino Del Potro (5º) ante el suizo Roger Federer (1º) en el US Open, toda la atención de la Copa Davis estaba centrada en las dos semifinales a disputar en España y Croacia y en saber quienes serían los finalistas. Iban a ser dos eliminatorias en tierra, la de los Balcanes en pista cubierta y la de la Península Ibérica al aire libre, condicionantes que desataban todas las cábalas posibles: España ya se veía prácticamente en la final (jugaba en casa ante Israel) y ya sabía que si en el otro duelo vencían los croatas deberían viajar allí en diciembre, mientras que si se imponían los checos, serían estos quienes rendiesen visita a España. Pero la mesura del capitán español advirtió que no sirve de nada intentar jugar y mirar a campos donde no se está presente, con lo que aconsejaba centrarse en la ronda de semis más que pensar ya en la final.
Rafa Nadal (2º) volvía a causar baja por segunda eliminatoria seguida, en esta ocasión por precaución y descanso. Había firmado semis en el último Grand Slam del año, una semana antes, ante el que luego sería el campeón en Nueva York, el argentino Del Potro y si bien demostraba estar en forma, se decidió no hipotecar la temporada indoor. No estuvo presente en julio en Marbella apoyando al equipo pero esta vez en Murcia sí que se le vió junto al resto del banquillo animando como un aficionado más. Y el segundo mejor tenista español, por ranking, el madrileño Fernando Verdasco , tambié sería baja por molestias en un pie, por lo que los encargados de enfrentarse a Dudi Sela (29º), Harel Levy (140º) y al dobles Erlich-Ram serían el alicantino David Ferrer (19º) y el valenciano Juan Carlos Ferrero (21º) en individuales y Feliciano López-Tommy Robredo en dobles.
Lo cierto es que el pase de España a la final fué muy placentera, ya que al 4-1 que endosaron a Israel hay que unir que los visitantes en ningún momento se sintieron cómodos en la arcilla murciana y que tanto Ferrer como Ferrero alzaron el 2-0 al luminoso del primer día sin encontrar ni en Levy ni en Sela apenas oposición. La faena la remataron de nuevo el dobles López-Robredo (tras caer en marzo ante los serbios y después del paréntesis de julio ante Alemania donde Verdasco jugó junto a Feliciano) ante unos decepcionantes Erlich-Ram, quienes tras aguantar solamente parejos los dos primeros sets, dilucidados al tie-break y habiendo ganado el segundo, se desinflaron estrepitosamente para caer en 4 sets. El dobles israelí parecía imvencible las horas previas y era a lo que más temían los pupilos de Costa, pero al final se vió que era más una táctica intimidatoria que otra cosa.
Con el 3-0 y el pase a la final confirmados, Ferrer volvió a apabullar a Andy Ram, jugador de dobles sin ranking en individuales, y el único punto de los visitantes se lo apuntó Levy al sorprender a Feliciano López por 7-5 y 6-2 en el típico partido regalo de los seleccionadores para con los jugadores que apenas cuentan en individuales. La superioridad tenística de España había sido confirmada apabullantemente y el sueño de Israel había tocado a su fin, con la mejor de sus actuaciones además.
En la otra semifinal todo apuntaba a que los checos iban a hundirse en la tierra batida que les habían preparado los croatas, más que nada porque ni Berdych ni Stepanek (las ds únicas y verdaderas armas de los checos) habían demostrado hasta la fecha buenos resultados sobre esta superficie y sobre todo porque al excelente nivel que había dado Cilic en el US Open (eliminando a Murray y cayendo solo con el que después sería el ganador) se le unía un Ivo Karlovic que promediaba más de 20 aces por partido. Por todo ello, y por como se dieron los partidos, el Croacia 1- República Checa 4, resultó tan sorprendente como espectacular.
El primer punto jugado por Ivo Karlovic (31º) y Radek Stepanek (17º) fué uno de los partidos más estrambóticos del año, un duelo antológico donde se dieron innumerables records curiosos: fueron casi seis horas de batalla resueltos en 4 tie-breaks los 4 primeros parciales (2 para cada bando) y con un 16-14 para el checo, quien logró aguantar hasta 75 aces (record mundial) del gigantón croata, no se desperó ante los 80 juegos seguidos sin break alguno para cada tenista y en un arranque de fe logró quebrar a Karlovic. Para los checos resultó un momento histórico, quizás el mejor de su historia reciente. Y el público que asistió al estadio Zatika de Porec, con capacidad para 4.500 espectadores, vivieron un segundo duelo a 5 sets, ya que Marin Cilic (15º) y Tomas Berdych (18º) tampoco cedieron en nada: el checo se puso 2 sets a 0 a favor con un triple 6-3 pero el croata remontó con presteza por 6-3 y 6-4, con lo que en parcial decisivo se esperaba más igualdad, pero el checo estuvo más solvente y repitió sus primeros 6-3.
Con un sorpresivo 0-2 a favor checo se jugaría el punto de dobles y allí los dos puntas de lanza checos arrollaron a Cilic-Zovko en tres sencillos sets y completaban lo inesperado ya en el segundo día incluso. Si el viernes la igualdad fué la tónica predominante y el público estuvo cerca de 10 horas viendo tenis, los dos días siguientes fueron bastante rápidos, dado que el dobles no tuvo pimienta y los últimos individuales tampoco ofrecieron mucho: Jan Hajek (121º) lograba doblegar a Roko Karanusic (131º), mientras que el único punto croata lo conseguía Lovro Zovko (sin ranking de individuales) ante Lukas Dlouhy (349º). La cercanía entre ambas naciones otorgaba, quizás, más valor al triunfo de unos, que les acercaba al paraíso, y más depresión a otros, que se vieron más cerca que nunca de acceder a una final de la Davis.
Como siempre ocurre con la designación de la sede de la final de la Copa Davis, las semanas transcurrieron entre las candidaturas de las posibles sedes y declaraciones cruzadas entre tenistas y federación. La no elección de Madrid para albergar los Juegos Olímpicos de 2016, la elegida fué Barcelona y su Palau Sant Jordi, a pesar de que tenistas como Verdasco o Feliciano manifestaran públicamente que la Ciudad Condal no se lo merecía, independientemente de que dijeran que sí se lo merecían o no otras sedes. Finalmente, el buen recuerdo de la final de la Davis del año 2000 ante Australia, disputado también en Barcelona, creaba un clima de euforia que se plasmaría el primer fin de semana de diciembre, muy tarde este año por la congestión del circuito.
A estas alturas del año, en diciembre y con tres rondas anteriores donde ambos equipos podían haberse vigilado mutuamente y estudiar tanto los puntos débiles como fuertes de cada tenista. Nadal y Verdasco llegaban de perder sus tres compromisos en la Copa Masters, mientras que Stepanek había firmado unas buenas semis en el Masters 1000 de París-Bercy. Y precisamente la clave de esta final estuvo en este jugador checo de 31 años de tenis imprevisible, ya que después de que Rafa Nadal (2º) desmontara (su rival solo opuso resistencia en el primer set, en los dos restantes se dejó ir) en tres sets a Tomas Berdych (20º), se disputó el partido determinante de la serie, el Ferrer-Stepanek, el 18 contra el 12 del mundo. Fueron 5 sets vibrantes que acabaron en horario nocturno, después de el checo se adelantara por 6-1 y 6-2 con un tenis efectivo ante un español muy fallón.
Desde hacía meses que 'Ferru' no era el tenista que fué y que se encontraba inmerso en un proceso continuo y errático en su tenis, y éste parecía uno más de esos momentos en que Ferrer se atascaba irrmediablemente. Antes de que arrancara el tercer set, el de Javea se retiró a vestuarios y allí lloró de impotencia para salir más enrabietado que nunca. A base de fe y garra -características que ya le habían dado buenos réditos en otras ocasiones- logró empatar el partido con un doble 6-4, pero la sensación era más bien que lo hizo por fallos y demérito de Radek, más que por su buen quehacer, ya que el checo aún seguía dando muestras de más tenis en su raqueta. Pero en el quinto set las tornas cambiaron y la inercia de la remontada le llevó hasta el 8-6 a David, subiendo al marcador un 2-0 que iba a ser clave. Porque de haberlo perdido, afrontar el dobles empatado podía hacer que los checos se creciesen y quizás se empezaría el último día por detrás en la serie.
Pero Ferrer cumplió con su cometido, y lo hizo doblemente. Porque Stepanek acabó este primer punto muy fatigado, tanto que junto a Berdych apenas pudo objetar nada ante Verdasco-López, con lo que se consumaba el título de su cuarta Ensaladera de Plata para España. La fiesta era total en el Palau Sant Jordi, y la paliza a los checos se consumó el tercer día con las victorias de Nadal (2º) y Ferrer (18º) ante Hajek (102º) y Dlouhy (465º) para dejar claro quiénes eran los campeones de la Davis 2009.
Para nada hay que menoscabar la importancia y el mérito de la Copa Davis lograda este 2009 por España esgrimiendo argumentos como que las cuatro rondas las disputó como local y ante naciones de segunda fila. Un año antes Argentina también jugó todas las rondas en casa y no fué capaz de alzarse con el título, por lo que esa máxima no se cumple siempre. Y respecto al nivel de los rivales de España, otro tanto de lo mismo: el solo hecho de que Serbia cuente con un superclase como Djokovic le confiere un gran estatus, Alemania fué capaz de llevarles al límite e Israel se ganó su rango tumbando a domicilio a Suecia y sorprendiendo a una superpotencia como Rusia. Y con respecto a los checos, si fueron capaces de ganar a rivales como Francia o Argentina (siempre dos de los favoritos) como locales, y a Croacia en tierra le endosaron un 1-4, da fe del alto nivel de esta Copa Davis 2009.
Y como clave suprema para conquistar esta competición se encuentra el buen rollo existente dentro del equipo español de tenis. Todos los tenistas se sienten importantes y son dirigidos por uno que vivió como ellos apenas una década atrás. Los Nadal, Verdasco, Ferrer, Robredo, Ferrero o López trabajan y juegan al tenis como un equipo y eso se acaba notando sobre la pista. Quizás lo único achacable sea lo poco interesantes que hacen las rondas, ya que ganando por resultados como 4-1 a Serbia e Israel o el 5-0 de la final a la República Checa pueden hacer pensar que se pasan de superiores, tendrían que rebajar un poco su nivel. Siendo esto una broma, dudo mucho de que lo hagan en ediciones posteriores.


http://www.daviscup.com/es/

martes, 22 de diciembre de 2009

Resto top ten 2009

El tenis de hoy en día no posee un dominador claro. La tiranía en resultados excelentes y en Grand Slams que ostenta Roger Federer le convierten en el mejor tenista de la historia, pero el suizo también es terrenal y es capaz de ser batido algunas veces. Nadal es un portento, tanto físico como de clase, y los Djokovic, Murray y Del Potro son excelentes jugadores que dotan de muchas variantes a las posibilidades de cada torneo de tener un vencedor diferente. Aunque estos cinco sean los grandes referentes en la ATP, la salsa la aportan esos otros segundos que se encontrarían en un segundo nivel pero que en ocasiones también son capaces de dar sustos y hasta serios correctivos a los del 'Big Five'.

Por el top ten del 2009 han pasado muchos tenistas aunque a final de año el 6 era Davydenko, el 7 Roddick, el 8 Soderling, el 9 Verdasco y el 10 Tsonga. En algún momento del año ocuparon alguna posición entre el 7 y el 10 tenistas como el chileno González o el francés Simon, mientras que otros como el checo Stepanek, el francés Monfils o el croata Cilic a punto estuvieron de colarse en él en alguna fase de la temporada. Estar en el top ten de la ATP, además de otorgar ventajosas posiciones de cabeza de serie en los cuadros de juego de los distintos torneos, supone un cierto reconocimiento y respeto de los rivales que muchos tenistas no dudan en considerar aprovechables. Por no decir la atracción que supone para los patrocinadores, marcas de ropa sobre todo, y sponsors publicitarios.

Atendiendo al ranking ATP, el sexto del mundo a finales de 2009 ha sido el ruso Nikolay Davydenko (Severodontesk, 2-6-1981), un tenista de 28 años ya, profesional desde 1999, entrenado por su hermano Eduard e instalado entre los mejores desde 2005, contaba con un magnífico palmarés, donde a pesar de no aparecer ningún Grand Slam ya poseía dos Masters Series, el de Paris 2006 y Miami 2008. Acabó 2008 disputando la final de la Copa de Maestros ante el serbio Djokovic pero arrancó renqueante el año, no pasando de la segunda ronda en enero en Chennai y en febrero en Rotterdam a causa de dolencias en un pie. Decidió parar y recuperarse del todo para volver en abril en Montecarlo y este hecho le hizo afrontar con más frescura el resto del año, aspecto que se dejaría notar con bastante más claridad en la parte final del año. Esta falta de rodaje se esgrimió como razón para no ser convocado por Rusia para los cuartos de la Davis en julio en Israel, y los rusos perdieron sin paliativos por 4-1.

A pesar de tener que estar parado casi 4 meses, jugó muchos torneos en 2009, hasta 26, y obtuvo 5 títulos, los más significativos el Masters 1000 de Shanghai en octubre y la Copa Masters en noviembre. Su trayectoria este año ha sido bastante regular, porque a los triunfos en julio del ATP500 de Hamburgo y el ATP250 de Umag sobre tierra, y en septiembre del ATP250 de Kuala Lumpur, unió cuartos de final en Mónaco en abril, Roland Garros en junio y Canadá agosto cayendo ante el sueco Soderling (25º), sorpresón del torneo, en París, y ante el escocés Murray en los dos restantes. En Shanghai ganó con autoridad a Nadal (2º) y en la Copa de Maestros de Londres, tras dos victorias (ante Nadal y Soderling) y una derrota (el primer día contra Djokovic) en el 'Round Robin', en semis acabó mandando y ganando con autoridad en el tercer set al suizo Federer (1º) y en la final se merendó en dos sets cortos al argentino Juan Martín Del Potro (5º). Es considerado un tenista letal si tiene el día inspirado y a su tenis industrial de hacer siempre lo mismo con máxima efectividad, ha unido este año una mejoría indecible en su saque, todo lo cual conlleva que muchos tenistas no quieran tenerle muchas veces al otro lado de la red.

El 7 del mundo se llama Andy Roddick y nació (30-08-1982) en la capital del estado de Nebraska, Omaha, en Estados Unidos hace 27 años. Profesional desde el 2000, es junto a Federer el único tenista que siempre ha acabado el año entre los 10 mejores, lo que da una gran muestra de su tremenda regularidad año tras año. Gran sacador, tanto por su elevada velocidad como por la cantidad de 'aces' que realiza cada año, siempre se le acusó de jugar solo en pistas duras y rápidas de Norteamerica o en la hierba europea, denostando la tierra europea, cosa que éste año cambió, más que nada porque jugó más que otros años pero solo es destacable unos cuartos en el Masters 1000 de Madrid. Entrenado por Larry Stefanki, llegó a ser número 1 del mundo en 2003 y antes de 2009 ya poseía un Grand Slam en su bolsillo, el US Open de 2003 y 4 Masters Series. En 2008 destacaba su título de Dubai pero las lesiones habían mermado su asidua regularidad.

Y 2009 tampoco resultó ser una gran cosecha en cuanto a títulos, pero sí en cuanto a sensaciones. Jugó un total de 20 torneos, de los que solo se impuso en uno, en el ATP250 de Memphis en febrero ante el checo Radek Stepanek (19º) por un doble 7-5. Sin embargo, una de sus mejores actuaciones del año se vió en el Open de Australia: venía de caer en al final de Qatar ante Murray (4º) y en cuartos de Melbourne sorprendió al serbio Djokovic (3º) en un bonito duelo, pero en las semis cayó ante su auténtica bestia negra, el suizo Federer, a quien solo había derrotado en una ocasión de casi 20 partidos. En marzo ayudó a su país a batir a Suiza y ganó sus dos partidos contra Chiudinelli (341) y Wawrinka (16º) para que EE.UU ganase por 4-1. Con un paso discreto por la tierra batida europea, cae en octavos de Roland Garros ante el francés Gael Monfils (11º) en tres claros sets y pasa a centrarse en la hierba, donde en Queen's perseguía un quinto título pero se retira en semis ante Blake por lastimarse un tobillo cuando iban 4 iguales en el primer set.

El momento de gloria de Roddick lllegó en Wimbledon, cuando tras superar con solvencia en semis al favorito local, el escocés Andy Murray (3º), desplegó en una final a 5 sets contra el suizo Roger Federer (1º) un tenis de altos vuelos solamente solventado por un ajustado 16-14 por una conjunción de inercia vencedora del suizo y cansancio del estadounidense. Esta paliza le hizo renunciar a la Davis, donde en los cuartos de julio EE.UU perdió por 3-2 ante Croacia en la tierra balcánica. Andy más adelante disputaría la final del ATP500 de Washington ante Del Potro (6º) en agosto y volvería a perder con el argentino en semis de Montreal, para caer en octavos del US Open con otro gigantón saca-aces americano, John Isner (55º) y ceder el quinto lugar del ranking conquistado en Wimbledon al ganador del Abierto Estadounidense. Tras este torneo, los percances físicos marcaron su temporada y ni siquiera pudo recuperarse a tiempo de disputar el Masters de Londres.

Para el octavo puesto nos encontramos al que quizás puede considerarse como una de las sorpresas del año tenístico. Hablamos del sueco Robin Soderling (Tibro 14-8-1984), un jugador de 25 años que este 2009 se ha destapado como un 'incordio' tenístico cuando encontraba la inspiración. De gran estatura (1,93 m) y por tanto con un saque contundente en estado de gracia, es diestro y le entrena un mítico extenista sueco, Magnus Norman, desde este año, siendo profesional desde 2001. Hasta este año apenas pasaba por ser un jugador del montón que en contadas ocasiones planteaba algo de guerra a los buenos tenistas y solo poseía tres títulos menores (dos veces Lyon y uno en Milán, los tres indoors de alfombra), pero en 2009 ha jugado más torneos que ningún otro top ten, hasta 27, de los cuales solo se impuso en uno, en la tierra del ATP250 de Bastad en julio ante el argentino Juan Mónaco (61º).

Pero sus dos momentos álgidos esta temporada fueron dos: una en Roland Garros en junio cuando destrozó la imbatibilidad del español Rafa Nadal (1º) en tierra y sobre todo en el segundo Grand Slam del año, donde con un tenis pletórico de zambombazos se plantó en la final siendo solo batido por Federer, jugador que le ganaría en octavos de Wimbledon y cuartos del US Open; y el segundo en noviembre en la Copa Masters de Londres donde parecía imparable en el 'Round Robin' pero fué despertado de su sueño por Del Potro. Mucho antes, comenzó el año cayendo en segunda ronda ante el chipriota Marcos Baghdatis (97º) en cuatro maratonianos sets. No participó en la debacle sueca de marzo en casa ante Israel (2-3), mientras que en septiembre fué el artífice de dejar a su país en el Grupo Mundial al ganar los tres puntos posibles, sus dos individuales y el doble junto a Robert Lindstedt, frente a Rumanía (3-2). Demostró este ejercicio tener mucho tenis en su raqueta pero le falta aún mucha constancia en resultados para no ser flor de un año.

El 9 del mundo tiene nombre español, el segundo del top ten de la ATP hoy en día junto al balear Rafa Nadal. Fernando Verdasco (Madrid 15-11-1983) progresó este año de una manera bestial con respecto al tenista de otros años, y no solo en resultados grandes. Profesional desde 2001, asomó su figura al tenis de élite hacia 2003 y hasta el año pasado tan solo poseía dos títulos ATP, ambos sobre tierra, en 2004 en Valencia y en 2008 en Umag. Con una buena zurda, no lograba dar el salto de calidad que le llevara del top30 hacia adelante y destacab por ser usado por varios seleccionadores españoles como doblista en la Copa Davis. Precisamente en la final de dicho torneo, que España ganó en noviembre de 2008 en Argentina consiguió el madrileño el punto decisivo en 5 sets ante el 'Chucho' Acasuso y dió el 'click' necesario para despegar.
Pasó a entrenarse en Las Vegas con Gil Reyes, antiguó preparador de André Agassi, y adoptó una mentalidad ganadora que le dió bastantes buenos réditos desde el principio del año 2009. Ya en el primer torneo del año perdió la final del ATP250 de Brisbane ante el checo Radek Stepanek (26º) y en el Open de Austrlia fué la gran sensación del campeonato, eliminando con un tenis resolutivo a jugadores de la talla del escocés Andy Murray (4º), gran favorito del torneo, en octavos y al francés Jo-Wilfred Tsonga (7º), finalista un año antes, en cuartos. Solamente pudo pararle en 5 sets de enorme intensidad el número 1, Rafa Nadal. Estuvo febrero con pequeñas molestias y no participó en primera ronda de la Davis ante Serbia.
Comenzó después una serie de torneos, tanto Masters 1000 como algunos menores, donde demostraba una gran regularidad, llegando en casi todos ellos como mínimo a cuartos. Tanto en Roland Garros como en Wimbledon cae en octavos ante el ruso Nikolay Davydenko (11º) y el croata Ivo Karlovic (36º), respectivamente, y para los cuartos de la Davis, es requerido como jefe de filas ante Alemania en Marbella, disputando tanto el dobles como los dos individuales, con distinto signo: otorga el primer punto al vencer agonicamente en 5 sets a Andreas Beck (51º), también sube al marcador el 2-1 en el dobles junto a Feliciano López pero pierde el cuarto punto, de nuevo en 5 sets sin culminar la remontada ante el germano Philipp Kohlschreiber (29º), dejando la serie empate a 2 para que decidiera Juan Carlos Ferrero (37º) ante Beck, al que 'El mosquito' liquida por un triple 6-4, sin llegar a sufrir tanto como Verdasco el primer día.
El verano de Verdasco conoce varios altibajos, y en los Masters Series no consigue mantener la regularidad de principio de año, aunque una semana antes del US Open vence en el ATP 250 de New Haven ante el local Sam Querrey (23º). En el cuarto y último Grand Slam del año vuelve a recuperar un alto nivel y solo es batido en 4 duros sets por el serbio Novak Djokovic (4º). No es convocado por Albert Costa para medirse en semis de la Davis antes Israel en Murcia y en la gira asiática de finales de septiembre e inicios de octubre pierde la final de Kuala Lumpur ante Davydenko. En las semanas siguientes se afana en mantener su ranking para llegar a la Copa Masters de Londres, donde pierde sus tres duelos del 'Round Robin' ante Federer, Del Potro y Murray, aunque todos ellos a 3 sets y muy bien luchados.
Cierra el año, además de los 22 torneos jugados en 2009, ganando el tercer y decisivo punto de la final de la Davis ante la República Checa en Barcelona junto a su inseparable Feliciano López (47º) y contra el duo Stepanek-Berdych. Jugador muy constante, aún es capaz de lo mejor y de lo peor en un mismo encuentro: sin embargo, puede estar muy fallón durante muchas fases de un partido pero es capaz de revertir esa dinámica y jugar un excelso tenis, por lo que se le vislumbra bastante margen de mejora de cara a años venideros, solamente esperemos que no se repita con él el mismo caso que David Ferrer, que irrumpió fuertemente en los altos puestos pero que tras año y medio de codearse con la élite, bajo muchos enteros su tenis, dando muy de vez en cuando algún que otro destello. Respecto a Verdasco, cabe destacar que comenzó el año el 15 en el ranking de la ATP y que su progresión le llevó a rondar continuamente los puestos entre el 7 y el 12 todo el año, acabando finalmente como noveno del mundo.
Y cerrando los 10 primeros puestos del ranking ATP, nos encontramos a una de las no confirmaciones de las inmensas expectativas generadas en 2008 dentro del mundo del tenis. El galo Jo-Wilfred Tsonga (Le Mans 17-4-1985) es considerado en Francia un icono muy similar a lo que representa Nadal en España, se le presupone un carisma y calidad tenística bastante parecido a lo que destila el balear entre la hinchada española y su fuerte personalidad invitaba a creer en él a principios de año. Diestro cerrado, entrenado por Eric Winogradsky y profesional desde 2004 (en juniors era de los punteros), las lesiones no le dejaron obtener antes de 2008 ningún título. Pero el año pasado soprendió al mundo colándose en la final del Open de Australia, batiendo a tenistas como Murray, Gasquet o Nadal en semis, para caer en 4 sets ante Djokovic víctima de la presión. No pudo refrendar las expectativas creadas por varias lesiones y tras ganar en septiembre en Bangkok y en noviembre su primer Masters Series, el de Paris-Bercy ante Nalbandian, logra disputar su primera Copa de Maestros.
En cuartos de Australia es sorpendido por Verdasco, la sensación del torneo al igual que él mismo lo fuera hace un año, y en febrero encadena una racha de dos títulos consecutivos, los ATP250 de Johanesburgo y Marsella, que le confieren un buen estado de forma, el suficiente para ser el líder de su selección en primera ronda de la Davis ante la República Checa: la superficie ultra-rapida instalada por los checos no impide que 'Ali' Tsonga consiga imponerse en dus dos duelos ante Stepanek (18º) y Hernych (61º), pero el doble francés (Llodra-Gasquet) y Gilles Simon (8º) no consiguen aclimatarse a las condiciones checas y hacen inútil los dos puntos conseguidos por Tsonga.
LLegados a marzo, al repasar el resto de la temporada de Tsonga y analizando someramente sus resultados en los diversos Masters 1000 y Grand Slams del año, se denota cierto deambular errático, ya que no consigue imponer su tenis ante buenos tenistas pero a los que es también muy capaz de ganar: cae en octavos de Roland Garros ante Del Potro (5º), en dieciseisavos ante el croata Ivo Karlovic (36º) en uno de esos típicos partidos del gigantón balcánico (él nunca te romperá tu sauqe y el suyo es casi imposible de quebrar, por lo que muchos sets ante Karlovic se dilucidan por en el tie-break), y en el US Open en octavos ante el chileno Fernando González (11º).
En septiembre disputa y vence tanto los dos individuales como el dobles junto a Llodrá para vencer por 4-1 a Holanda por quedarse en el Grupo Mundial de la Davis y en su carrera por intentar meterse en la Copa de Maestros por segundo año consecutivo gana en octubre el ATP500 de Tokyo ante el ruso Mikhail Youzhny (49º), pero no logra desbancar a sus predecesores y cierra un muy discreto 2009 con la sensación de tener mucho potencial dentro pero con la duda de no saber plasmarlo en las canchas con la debida regularidad. Si acabó 2008 como 6 del mundo, el 10 que consiguió en 2009 puede considerarse un leve paso atrás.
Fuera ya del top ten pero con un nivel espectacular digno de ser miembro de él, nos topamos con el chileno Fernando González (Santiago de Chile, 29-7-1980), todo un atleta y si no miren su página web, de lo más recomendable. Profesional desde 1999 y con la derecha más letal del circuito cuando la caza ventajosamente, es considerado el segundo mejor tenista chileno de la historia, tras el que fuera número 1, Marcelo Ríos. A pesar de que posee tres medallas olímpicas (bronce en individuales y oro en dobles junto a Massú en Atenas 2004, y plata en individuales en Pekin 2008), vive peleado desde un tiempo a esta parte con la Federación de Tenis de su país y no disputó este año ninguna ronda de la Davis, ni en el 5-0 frente a Croacia en marzo ni en el 3-2 que dejó a Chile en el Grupo Mundial a costa de Austria.
Vivió su auge tenístico entre el final de la temporada 2006 y el inicio de la 2007, donde alcanzó su mejor ranking ATP, el 5º. Su momento de gloria fué la final del Open de Australia 2007 que le discutió al mismísimo Roger Federer y antes de 2008 ya atesoraba 8 títulos, a los que el año pasado añadió Muncih y Viña del Mar, en Chile, su único triunfo este 2009 en los 18 torneos disputados por 'Gonzo', otro de sus apodos. Aparte de las semis del Masters 1000 de Roma sobre tierra (eliminado por Nadal), su papel en los 4 Grand Slams resultó variopinta: octavos en Australia (Nadal), semis en Roland Garros (Soderling), octavos en Wimbledon (Ferrero) y cuartos en Estados Unidos (Nadal), siendo dos de estas derrotas y el loco partido contra el argentino Del Potro en octavos del Masters 1000 de Paris-Bercy de noviembre, tres de los momentos más memorables del 2009 que deberían guardarse en la retina de cualquier aficionado al tenis.

Contra Soderling en junio en las semis de la tierra de París porque el sueco iba lanzado hacia la final con 2 sets a favor y 'El bombardero de La Reina' equilibró el marcador para gozar de una ventaja de 4-1 a favor en el quinto set para acabar perdiendo por 6-4, con descentración incluida en una bola dudosa que el línea no cantó y que 'Mano de Piedra' borró con su trasero. Contra Nadal en cuartos de Nueva York porque estaba jugando un gran tenis hasta que la lluvia obligó a suspender hasta el día siguiente un duelo que estaba 7-6 y 2-1 para 'Gonzo' en el tie-break del segundo set, porque a la vuelta de este parón el chileno perdió de corrido hasta 6 bolas seguidas y encajó un incomprensible rosco en el tercer set, dado que en ningún momento se asemejó al jugador que era antes de la lluvia. Y ante Del Potro en octavos del Masters 1000 de Paris porque el chileno se retiró antes de comenzar el tercer set cuando el marcador reflejaba un set para cada uno solventado en los tie breaks después del desarrolló más cambiante de cada parcial: si el argentino dominaba 5-2 el primer set y dispuso de hasta 4 set points, el primer parcial lo ganó el chileno, y cuando éste dispuso de hasta 7 pelotas de partido, el argentinó los salvó todas y se anotó la muerte súbita. Increíble compendió de como en el tenis un partido cambia de dueño a cada punto.
Fernando Gonázalez es, sin duda, el mayor ejemplo de profesionalidad en el tenis actual -salvando las distancias con Roger Federer-, ya que rondando la treintena mantiene un impresionante vigor tenístico y seguramente en 2010 nos seguirá deleitando con momentos, partidazos y puntazos memorables.
Para terminar, tendríamos que mencionar a otro de los estancamientos tenísticos en este 2009. El francés Gilles Simon (Niza, 27-12-1984) terminó el curso 2008 como 7 del mundo y con excelentes sensaciones pero en 2009 acaba como el 15, habiendo disputado hasta 27 torneos y ganando solo uno, el ATP250 de Bangkok en septiembre ante el serbio Viktor Troicki (32º). Entrenado por Thierry Tulasne, es un hábil jugador que parece defensivo ya que pelea y devuelve toda las bolas pero atesora la habilidad de dar súbitos zarpazos. Profesional desde 2002, no alcanzó los éxitos hasta 2007, donde se impsuo en Bucarest y Marsella. La temporada de su eclosión, en 2008, ganó en Casablanca, Indianapolis y de nuevo en Bucarest e hizo final en el Masters Series de Madrid batiendo en semis a Nadal con la misma medicina del balear y cayendo solamente con el enrachado Murray.
Las perspectivas para 2009 eran altas y los cuartos firmados en el Open de Australia solamente cediendo contra Rafa Nadal (1º) en tres sets, dos de ellos a 7-5, tras batir entre otros a Mario Ancic o Gael Monfils, ratificaban esas impresiones. Pero la moral de Simon quedó destrozada al perder en marzo los dos individuales que disputó como líder de Francia ante la República Checa a domicilio: ante Berdych cayó en 4 sets y ante Stepanek en 3, dejando una imagen de impotencia preocupante. No volvió a recuperarse de este batacazo y en sus próximos torneos apenas atisba las rondas finales. En Roland Garros cae prematuramente en tercera ronda ante el rumano Victor Hanescu (33º), a quien después batiría en el siguiente Grand Slam, mientras que en Wimbledon y US Open caería ante el español Juan Carlos Ferrero (70º en hierba y 25 en cemento), en octavos en Londres y en dieciseisvaos en Nueva York.
Estos malos resultados hacen que no sea llamado para defender a Francia contra Holanda en septiembre en la lucha por quedarse en el Grupo Mundial y a pesar de que cierra el año ganando en Bangkok, la desilusión es la sensación que predomina en su balance de 2009. No obstante, por todo lo demostrado en la segunda parte de 2008 y hasta amrzo de 2009, unido a su juventud, hacen preveer un relativamente prometedor 2010.

Como conclusión se podría aludir que este 2009 que está a punto de concluir apenas ha dejado grandes revelaciones o sorpesivas apariciones de nuevos tenistas. Asi como en 2008 la irrupción de tenistas como Andy Murray, Juan Martín Del Potro, Gilles Simon o Jo-Wilfried Tsonga fué significativa y en este 2009 los dos primeros se han consagrado en la élite mientras que a los otros dos les ha faltado confirmar aquellas buenas sensaciones, las novedades de 2009 se pueden resumir en un par a lo sumo: por un lado el sueco Robin Soderling, que pasó de ser el 25 al 8, y por otro el español Fernando Verdasco, que si bien acabó 2008 como el 16, su puesto natural y más asiduo ese rondó el lugar 30, por lo que su noveno puesto de finales de 2009 se considera un gran salto.

Otro salto de calidad la dió el checo Radek Stepanek, animado por realizar un buen papel en el Masters de Shanghai 2008 cuando acudió como primer reserva siendo el 26 del mundo y hubo de medirse al suizo Federer por lesión de Roddick. Ese se puede considerar su punto de salida en 2009 pero el espectacular papel realizado por su país en la Davis, donde gracias a su contribución la República Checa apeó a países como Francia, Argentina o Croacia, para solo caer con España, le coloca como el 12 del mundo a día de hoy. Y finalmente, otro de los saltos de calidad más esperados fué el del croata Marin Cilic (14º), que con dos torneos y buenas actuaciones como los cuartos de final del US Open, habiendo ganado a Murray, transmite buenas sensaciones para 2010.