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lunes, 6 de septiembre de 2010

US Open 2010, hasta octavos: fulminados Murray, Berdych o Davydenko; Nadal y Federer superfavoritos para la única final 'grande' que no han jugado aún

Siete jornadas de tenis en las pistas de Flushing Meadows en Nueva Yorka han dejado fuera de combate a muchos y muy buenos tenistas, que por unas circunstancias u otras, no se encuentran entre los 16 mejores que se van a enfrentar de octavos de final en adelante en el último Grand Slam del año. Como destacables son las derrotas del escocés Andy Murray (4º), el ruso Nikolay Davydenko (6º) o el checo Tomas Berdych (7º), pero también han sido apeados otros cabezas de serie que tuvieron problemas en hacer valer su ranking, como han sido Andy Roddick (9º), Marin Cilic (13º), Marcos Baghdatis (18º), Ernests Gulbis (26º) o David Nalbandian (33º). Teniendo en cuenta las prestaciones tenísticas de todos ellos las semanas anteriores, se antojan sorprendentes sus eliminaciones, no así que Almagro (16º), Ljubicic (17º), Isner (20) o Bellucci (28º) no llegaran a la cuarta ronda de este US Open 2010.

De entre los que sí siguen en el cuadro, sobresalen historias para todo: entre las sorpresas generales habría que mencionar los seis tenistas que la Armada Española ha colado en la segunda semana, cuatro de ellos por la misma parte del cuadro que aseguran un tenista español en semifinales: con Montañés (23º) y Robredo (41º) por la parte baja del cuadro y ante rivales de enjundia -contra Soderling (5º) el tarraconense, frente a Youznhy (14º) el gerundense-, entre Nadal (1º), Feliciano López (25º), David Ferrer (12º) y Fernando Verdasco (8º) lograron apear a gente de tanto nivel como el francés Simon (42º), los ucaranianos Dolgopolov (45º) y Stahkovsky (36º) o ese gordo maravilloso del argentino Nalbandian (33º). Aún quedan rondas para que destaque el típico tenista sorpresa que avanza partidos sin que nadie se lo espere, pero por ranking y nivel de tenis ofrecido, todo apunta que tal honor recaerá o que por lo menos saldrá de la terna del francés Richard Gasquet (38º), el suizo Stanislas Wawrinka (27º) o el 'yankee' Sam Querrey (22º).


De entre los gallitos, con tres cocos como Murray, Davydenko y Berdych fuera ya, el binomio de absoluto poder desde hace muchos años que forman Nadal y Federer se postulan como los máximos favoritos a regalarnos otra final de las antalógicas, porque tanto Rafa como Roger han disputado ya finales en los otros 'majors' pero aún les falta y nos falta a todos los amantes del tenis por ver una final Nadal versus Federer en Nueva York. Djokovic (3º) no parece traer una buena dinámica de juego, ya que este 2010 está siendo deplorable para el balcánico, cediendo siempre antes de tiempo y con problemas de aclimatación al calor del verano estadounidense. Del resto del top ten únicamente quedan el sueco Robin Soderling (5º) -muy capaz él de apabullar a todos excepto en la final- y el poco fiable andar del madrileño Fernando Verdasco (8º).

Con tres rondas jugadas en siete días, el primer día en este US Open se saldó con las eliminaciones del australiano Leyton Hewitt (34º y ganador de este grande en 2001, cuando estaba en la elite, ahora desgrana su clase a cuentagotas, como cuando sorprendió en la hierba de junio en Halle a Federer) a manos del galo Paul-Henri Mathieu (109º), la confirmación del calvario que está viviendo el chileno Fernando González (29º y que no podrá igualar aquellos buenos cuartos del año pasado cuando obligó a Nadal a tener que ganarle dos tie-breaks seguidos antes de que la lluvia lo congelase) o los cinco sets que hubieron de jugar los top ten Djokovic o Soderling ante Tipsarevic (44º) el primero y un semidesconocido austríaco el segundo. Después caerían el letón Ernests Gulbis (26º y que si bien este año encadenó derrotas siempre en primera ronda de los 4 'Majors', está siendo la temporada de su consagración) ante Chardy (64º) en un partidazo -de tres sets fáciles para el galo- para ser primera ronda o el chipriota Marcos Baghdatis (18º), quien se despistó a 5 sets contra otro francés, Arnaud Clement (68º); otro fdel país vecino y buen doblista como Michael Llodrá (35º) mandaba para casita al checo Berdych (7º) y le 'regalaba' días gratis de preparación para las semis de la Davis.

En los dos primeros días se jugarían interesantes partidos como el del austríaco Melzer (15) contra el ruso Tursunov (481º) -5 sets donde el semifinalista de Roland Garros casi se va para casita-, el del ruso Andreev (121º) contra el argentino Zeballos (61º) donde se demostró de la valía de anotarse el tercer set cuando cada uno se repartió los dos anteriores (o más bien la muestra del golpe psicológico de ponerte 2-1 abajo en sets tras un tie-break) o el del ruso Youznhy (14º) contra el kazajo Golubev (40º) y que el primero dominó con insultante superioridad (ah, no tengo especial fijación con los rusos, solo que los partidos más parejos en nombres y calidad tenística eran los suyos). No obstante, lo más significativo de los primeros días fue, sin ninguna duda, el tantazo que se marcó el suizo Roger Federer (2º) en su partido de primera ronda contra el argentino Brian Dabul (96º), repetición de aquel que clavará el año pasado en semis de este mismo torneo a 'Nole' y que se puede gozar en uno de los links de más abajo.


Con algunos favoritos adaptándose a las pistas y con los lógicos problemas de acople a su tenis, en segunda ronda siguieron marchándose a casa gente como Roddick, Cilic o Davydenko, entre otros. 'A-Rod' se las prometía muy feliz con las semis que firmó semanas antes en Cincinnati ante su amigo Fish (21º) pero llevaba un verano extraño, porque si bien no acudió a Toronto alegando una mononucleosis que debía tenerle agotado, el buen papel de Roddick (9º) en el Masters 1000 previo a este US Open indicaba que dicho virus estaba olvidado, algo que el serbio Janko Tipsarevic (44º) se encargó de desmentir al remontar en cuatro sets y con tie-break final. Por su parte, el croata Marin Cilic (13º) lleva desaparecido desde las magníficas semis que hizo en enero en el Australian Open y no podrá dar de nuevo una campanada igual a la del año pasado, cuando en octavos despachó a todo un Murray, ya que el japonés Kei Nishikori (147º) lo desquició al birlarle dos ajustados tie-breaks y lo deprimió hasta el punto de que cediera la quinta manga por 6-1. Finalmente, el ruso Nikolay Davydenko (6º) ni se enteró del correctivo que le dió en tres cortos sets el francés Richard Gasquet (38º) y demuestra tener problemas para coger la forma tras los meses de parón por su muñeca dolorida. Gente como el alemán Kohlschreiber (31º), los franceses Chardy (64º) y Benneteau (37º, muy mala pinta tiene la muñeca destrozada de éste para el dobles de los galos en la Davis), el rumano Hanescu (54º) o el brasileño Bellucci (28º) también cedían en esta segunda ronda, mientras que seguían adelante, además de los favoritos y gallitos de renombre, tenistas como el francés Simon (42º, remontando a 5 sets su partido ante Kohlschreiber, quien acogotara a Nadal en Toronto semanas antes, y que justamente Simon probaría a intentar hacer lo mismo contra Rafa), el ucranio Stahkovsky (36º, ganador una semana antes en New Haven y que remontaba a 5 sets a la nueva promesa 'yankee', un Ryan Harrison (220º) de 18 añitos y geniales fundamentos tenísticos), la esperanza local Mardy Fish (21º), ese tenista que sin estrategia que solo busca el fallo del rival que es el francés Gael Monfils (19º) o el holandés Thiemo de Bakker (48º) que lleva torneos con exquisitos argumentos en su raqueta.

Para la tercera ronda o los dieciseisavos de final sobresalían dos partidos por encima del resto, ya que tenía inmiscuidos a 4 cabezas de serie de distinto rango y pelaje pero tenis de sobra para que se pudiera dar cualquier resultado posible: por un lado, en el Verdasco (8º) vs Nalbandian (33º) el madrileño tenía su primera referencia sería en Nueva York tras dos partidos ante rivales ínfimos, mientras que el cordobés venía de ahogarse casi el primer día contra un qualy sudafricano a 5 sets y de barrer a Serra (66º) en su segundo día, pero al español le bastó con orden y concentración para minar el saque del argentino, que si bien ajustó su tenis en el segundo parcial, a la mínima que vió que sus golpes no dañaban a su oponente, se dejó ir para empezar a pensar en la Davis (Nalbandian es más un jugador Davis si hay dicha competición por en medio y a doce días de enfrentarse a Francia no sería nada descabellado que antepusiera el rodaje físico al desgaste de este tipo de pistas), mientras que Fer bien haría en no crecerse por este triunfo, ya que ganar a David al amparo del calor y estando éste errático tampoco es un triunfo para echar cohetes; por otro lado, en el Wawrinka (27º) vs Murray (4º) saltaba la mayor de las sorpresas hasta el momento, ya que el mayor favorito a torpedear una final entre los dos primeros del mundo se ahogó en un maratoniano partido que se solventaba por 6-7, 7-6 y doble 6-3 para el helvético; lo cierto es que las dos primeras mangas tuvieron varios denominativos comunes, como que se anotará el set al tie-break quien fuera toda la manga por debajo en el marcador y a remolque en cuanto a sensaciones; pero a mediados del tercer set ambos parecían fundidos, requerían al fisio y si bien el muslo del suizo era fuertamente vendado, finalmente Stan le hacía un enorme favor a su compatriota Roger, ya que en duelos directos el número dos del mundo se ha mostrado últimamente -en la final de Toronto en agosto no, en Australia en enero sí- incapaz de frenar a Andy.

Por lo demás, un día antes tanto Djokovic (3º), como Soderling (5º) y Federer (2º) habían finiquitado sin excesivos apuros a sus contrincantes y después de varios abandonos significativos con españoles como beneficiarios -el francés Llodrá (35º) se retiraba ante Robredo (41º) aquejado por sus cervicales y también torpedea el dobles de su país para la Davis o que el ucranio Stahkovsky (36º) no pasara del segundo set ante Feli-, el cuadro quedaba de la siguiente manera para la ronda de octavos de final: por la parte baja, la de los tres cocos citados al inicio de este párrafo y la que se juega antes, dos galos se disputarán algo más que el pase a cuartos -que es lo que a ellos de verdad les interesa, lo otro dudo mucho que se lo planteen hasta dentro de unos días-, ya que de cara a las semis de la Davis ante Argentina queda por saber el nombre del número dos francés y todo ello saldrá del Monfils (19º)-Gasquet (38º); el duelo estrella de esta ronda se presupone que será el Djokovic (3º)-Fish (21º), donde confluirán la clase de uno y los excelentes resultados cosechados los últimos tres meses, desde la temporada de hierba, del que esperan que sea la baza norteamericana; después, en los duelos Soderling (5º)-Montañés (23º) y Federer (2º)-Melzer (15º) hay favoritos claros a priori pero en Australia ya sorprendió el catalán al sueco, mientras que el austríaco puede ser un buen espejo para Roger en el que encontrarse defectos, ya que basa mucho de su juego en el saque y la presión en la red. Por la parte alta del cuadro, los Youznhy (14º)-Robredo (41º) y Querrey (22º)-Wawrinka (27º) representarán la lucha de los tenistas de tercera fila que aspiran a dar guerra y que se repartirán el billete de enfrentarse en semis a un español que saldrá de los duelos Ferrer (12º)-Verdasco (8º) y Nadal (1º)-Feliciano López (25º). Como siempre, las circunstancias del calor o qué partidos vayan en el turno de noche, a expensas de los parones por viento o lluvia, serán las variantes que reflejen un resultado u otro, pero lo mínimo a esperar por todos los amantes del tenis es que haya igualdad y algún inacabable y agónico partido a cinco sets, que curiosamente se dilucidará al tie-break -en esta edición ya ha habido varios-, ya que el US Open es el único Grand Slam que pone límite al quinto set y no sigue la norma del Australian Open, Roland Garros y Wimbledon de tener que ganar el quinto set por dos juegos de diferencia mínima y no al tie-break como los restantes sets.

http://es.eurosport.yahoo.com/tennis/us-open-masculino/masculino/p1/

lunes, 16 de agosto de 2010

Murray reconquista Canadá ante un Federer de lo más incosistente; Nadal sufriendo hasta semis y Djokovic muy fallón

Lamenablemente el nivel del tenis que está ofreciendo el suizo Roger Federer (3º esta semana en Toronto pero que amanece hoy lunes 2º, ya que el año pasado caía en octavos de Canadá) en este 2010 desde que ganara el Australian Open es a todas luces deprimente; esta debería ser una entrada de absoluta loa para el escocés Andy Murray (4º), quien se tomaba la revancha precisamente de aquella final de Melbourne de enero y que su año estaba siendo flojísimo también, y aunque parece haber recuperado ese tenis que desde precisamente agosto de 2008 y prácticamente casi todo 2009 le llevara ser considerado un tenista enrachado e imbatible, la pena que está dando el supuestamente mejor jugador de tenis de la historia le quita cierto mérito a Andy. ¿Se está arrastrando Federer todos estos meses? Desde luego, el helvético ha sido enterrado profesionalmente infinidad de veces y siempre ha vuelto, pero en este 2010 solamente ofrece algún que otro destello a cuentagotas: llevamos todo el año viéndole muy flojo, jugando como sin ganas, fiándolo todo a su clase y al supuesto canguelo del rival, y su devenir lleva ya tanto tiempo siendo renqueante que como siga así -sin disfrutar del tenis y agonizando en casi todos los golpes y juegos contra los tenistas potentes- su futuro se presenta oscuro oscuro oscuro.

Si hasta este mes de agosto los Masters 1000 de este año se habían caracterizado primero por tener ganadores sorpresa (que en Marzo triunfasen Ljubicic en Indian Wells y Roddick en Miami, dos tenistas no habituales en tales instancias, presuponía un cambio de tendencia en los ganadores) y después por el abrumador arrollo de Nadal en tierra, con la absoluta desaparición del serbio Djokovic y el escocés Murray para dar nivel a la cosa (aunque el sueco Soderling y el checo Berdych les remplazaran en esa labor de ser los segundones con aspiraciones a todo), con las semis de 'Nole' y el triunfo de Andy en Toronto, el círculo del 'Big Five' parece estar prácticamente cerrado, a expensas de que el argentino Juan Martín del Potro (8º) se reincorpore ya al circuito y olvide esa muñeca que se destrozó en el primer Gran Slam del año.

Si bien esta gira americana sobre el asfalto estival se toma por muchos como preparatorio para el US Open de septiembre, los gallitos ya suelen empezar a descubrir sus cartas y a afinar su tenis. Con la salvedad del francés Tsonga (10º) y el cañonero local Andy Roddick (11º y por primera vez desde hace mucho tiempo fuera del top ten) por una extraña dolencia que le causa agotamiento físico pero que espera erradicar las próximas semanas, arrancaba en la zona de Ontario (seis horas menos que en Europa, con lo que los partidos se jugaban entre las 17 horas y altas horas de la madrugada española) este sexto Masters 1000 del año con varios partidazos de nivel que ganarían los primeros: los Troicki (51º)-Cilic (13º), Nalbandian (45º)-Ferrer (12º), Gulbis (28º)-Belluci (26º), Youznhy (14º)-Simon (32º) o Chardy (72º)-Baghdatis (20º) constituían en primera ronda un regalito para los aficionados y duelos que bien quisieran tener en sus finales muchos torneos menores.


Las primeras sorpresas no tardarían en llegar y los primeros en llevarse un bofetón bien grande fueron los de la Armada Española: si seis eran de la partida, cinco ya se despedían del torneo para el segundo día y únicamente Rafa -el de siempre- se mantenía en el cuadro; que Ferrer (12º) luchara infructuosamente contra Nalbandian (45º) a tres sets entraba dentro de la lógica, y también que el mismo argentino (ganador días antes en Washington y que más adelante contra Murray jugase con los plomos fundidos, eso sí, tras remontar y tumbar milagrosamente a Soderling) apease contundentemente a Robredo (38º), pero el pobre espectáculo ofrecido por Feliciano López (25º), Fernando Verdasco (9º) y Nicolás Almagro (16º) ante el holandés Thiemo de Bakker (46º), el francés Jeremy Chardy (72º) y el galo Michael Llodrá (35º) respectivamente ante tenistas de ranking más inferior pero con más hambre, fue lo que ya se dijo: pobre, por no decir pobrísimo.

Por lo demás, destacar las dificultades que muchos de los gallitos vivieron en sus partidos iniciales ante tenistas de tercera fila, producto quizás de estar más de un mes inactivos y enfrentados a jugadores que llevaban todo el mes de julio castigándose al sol entre torneo y torneo. Djokovic mareado y azotado por golpes de calor, Federer habiendo de jugar por lo menos un tie-break en todos sus duelos y Nadal costándole imponer su ley, denotaban cierta equidad entre los llamados a jugárselo todo en semis, a donde llegarían los 4 mejores. Pero antes de eso, buenos tenistas como Berdych (7º) o Soderling (5º) habían sudado lo suyo en octavos, hasta el punto de que el primero por los pelos no caería ante el ucranio Dolgopolov (49º) y el segundo fue víctima del undécimo triunfo seguido de Nalbandian (45º): pero Tomas no acabó por aplastar a tres sets cuando pudo a Federer en cuartos y David ni se enteró contra Andy. Nadal (1º) vivió en cuartos contra el alemán Kohlschreiber (37º) uno de esos partidos en los que sales frío, no te sale nada, el rival con lo poco que hace te domina del todo, siempre vas por detrás en marcador y sensaciones, como haciendo la goma y agonizando, hasta que más allá de la mitad del choque el cansancio hace mella en el contrario y el clic del duelo te favorece por galones. Buen susto de Rafa, justo lo que no dejó Djokovic (2º) que pasara ante Chardy (72º), una de las gratas confirmaciones del torneo.

Con los cuatro primeros del 'Big Five' peleando en semis entre ellos, el 1º contra el 4º y el 2º contra el 3º -en esa semi se jugaban además el segundo puesto-, el sábado ofreció dos partidos de tenis donde tras horas de juego la sensación era que los ganadores eran más no perdedores que triunfadores, y me explico: siendo el tenis un deporte donde te suman como puntos igual tus aciertos como los errores del rival, tanto Murray como sobre todo Federer llegaron a la final por la infinidad de imprecisiones del rival, es decir, en más de un 70% (cutre estimación mía, ya que esta no es más que mi salchichera opinión) el pase de ronda se concretó vía error, dejando al acierto como meramente testimonial; no obstante entre cuatro tenistas que jugaban más a no perder que a ganar, los menos malos en cuanto a fallar (Murray Federer contra Nadal y Djokovic, rozando el paquetismo estos dos) demostraron algo más de tenis y convicción en sus golpes. Dicen que Rafa únicamente tiene entre ceja y ceja el Flushing Meadows y que por eso no se exprimira en esta gira y sobre Novak, ¿qué decir?: es un genio y sin saque todo depende de cuando consiga salir de esa espiral de juego errático que lo inunda. Una vez en la final, el antitenis: Murray es quien mejor balance entre defensa-ataque hace del circuito, mientras Federer tiene tenis para exportar, por tanto acabé desconcertado por saber si la sucesión de breaks y contrabreaks (se supone que el servicio es una arma ventajosa a más no poder) era más producto de lo bueno que es el rival que gracias a sus múltiples armas consigue anulartelo o si por el contrario ambos tenistas andaban flojos a más no poder. El resultado final marcó un doble 7-5 a favor del escocés, quien se adaptó mejor a las tres interrupciones por la lluvia que sufrió la final en su segundo set, mientras que Federer sigue abandonando cabizbajo casi todos los torneos y pistas, demasiadas tal vez.

http://es.eurosport.yahoo.com/tennis/atp-toronto/masculino/p1/