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domingo, 29 de agosto de 2010

El ucranio Stakhovsky vence al uzbeko Istomin en New Haven y se alza con su segundo ATP250 del año

Después de dejar muy pocas pinceladas en los dos Masters 1000 de la gira norteamericana de agosto, los gallitos se aprestaban a guardar fuerzas la semana previa al cuarto y último Grand Slam del año, un US Open que comenzará en breve, pero como la ATP es un circuito tan voraz, que para esos tenistas 'pobres' de títulos, programaba la semana anterior a la competición en Flushing Meados un torneo con final en sábado, lo que unido a la lluvia trastocó un poco los partidos en el ATP250 de New Haven, donde su ganador, el ucranio Sergyi Stakhovsky (47º) hubo de jugar cinco partidos en cuatro días para lograr su segundo trofeo del año, tras el logrado en junio en la hierba holandesa de Hertogenbosch. Y otro dato que resulta destacable es el ranking parejo de los cuatro semifinalistas, ya que el serbio Viktor Troicki (45º), el holandés Tiemo de Bakker (53º) y el uzbeko Denis Istomin (46º) se mueven en posiciones muy similares al vencedor, entre el 40 y 50 del ranking ATP: muy significativo del nivel de los tenistas que optan por jugar o descansar la semana previa a un 'Major', ya que el 47 le ganaba al 53, el 46 batía al 45 en semis y en la final el 47 se imponía al 46. Estoy harto de decir que en este deporte el ranking es simplemente aproximativo para saber el nivel de cada uno y que el tenis no es una ciencia exacta, pero esta coincidencia de rankings parejos llama muy mucho la atención y hasta me resulta gracioso.

En principio, en New Haven partían como cabezas de serie -una vez que el ganador del año pasado, el español Fernando Verdasco (8º) optara por no defender su corona- el chipriota Marcos Baghdatis (18º y semifinalista la semana anterior en Cincinnati habiendo derrotado a Nadal en cuartos, finalista en Washington a principios de mes cayendo contra Nalbandian y por tanto con la moral por las nubes) y el brasileño Thomaz Bellucci (28), pero los organizadores del torneo lamentaban la baja de última hora de la estrella local, un Mardy Fish (21º) extenuado por su maratoniana final de días antes en Cincinnati ante Roger Federer (2º). El cuadro también presentaba alguna guinda como el regreso a la alta competición con posibilidades de ganar sus partidos y no arrastrase por la pista, como el chileno Fernando González (29º) y el checo Radek Stepanek (30º) y que se enfrentaron en segunda ronda y ganó el europeo por estar algo más rodado tras la inactividad de ambos. El rumano Victor Hanescu (54º) o el kazajo Andrey Golubev (38º) no demostraban tampoco su jerarquía ante tenistas inferiores y el mismo camino seguía el gerundense Tommy Robredo (39º), que caería en octavos ante el futuro campeón del torneo.

Stakhovsky (47º) recibió el espaldarazo definitivo a su tenis cuando ganaba en cuartos a Baghdatis (18º) en el tie-break del tercer set, cuando todo tocaba a su fin y la victoria podría ser para uno u otro. Con este empujón moral, el holandés de Bakker (53º) fue un juguete en sus manos y aunque hubo de remontar en la final a un Istomin (46º) que venía de darse otra paliza a tres mangas contra Troicki (45º) en semis, siempre mantuvo un aparente control sobre su tenis, y lo que es más importante en este tipo de pistas, sobre su saque. Con una amplia gama de saques, tanto potentes y ajustados como liftados y colocados con precisión suavemente, el ucraniano tuvo que hacer frente a pocas bolas de roturas en contra y si bien tampoco tuvo muchas a favor ante de Bakker e Istomin, sí que tuvo la capacidad de agenciarse las roturas suficientes en los momentos decisivos de los partidos para ascender al puesto 36 del ranking y andjuntar el cuarto título a su palmarés, tras lo de Zagreb 2008 y San Petersburgo 2009, y el ya mencionado Hertogenbosch 2010, con lo que se mantiene invicto en las finales profesionales de ATP que disputa, ya que de cuatro instancias finales a los que ha llegado, ha ganado en todas y no conoce lo que significa perder una final en singles, ya que como doblista también posee un buen currículum a su vez.

http://es.eurosport.yahoo.com/tennis/atp-new-haven/masculino/p1/

viernes, 27 de agosto de 2010

Vídeo-resumen de los Masters 1000 de Toronto (Canadá) y Cincinnati en pleno mes de agosto con los suecos Ok Go y Mando Diao de acompañantes sonoros

Si dicen que una imagen vale más que mil palabras, poquito más de 9 minutos de imágenes de partidazos de tenis con un rockero fondo musical tiene que valer una fortuna jejeje. Por lo menos para mí, compilar estos vídeos musicales es una delicia: Ok Go para Canadá y Mando Diao para EE.UU, así que ahí van...

http://www.youtube.com/watch?v=AsJra-O1J8s

lunes, 23 de agosto de 2010

Federer conquista en Cincinnati su segundo título del año en una final larguísima ante el sorpresón de Fish

No es como el Ave Fenix que resurge una y otra vez de sus cenizas, pero casi. También habrá quien diga que los otros gallitos, esos del 'Big Five', se lo pusieron en bandeja (en cuartos a casita que se fueron Nadal, Murray y Djokovic) pero a fuerza de ser sinceros, el tenis de Federer en Cincinnati fue espectacularmente mejor que en Toronto, y lo fue porque parecía que volvía a creer en sus golpes y no cabizbajeaba (desconozco si me acabo de inventar un verbo o no, ¿a quien le importa eso? A mí no) y siempre ofrecía recursos para hacer frente a las adversidades.


Tras la imagen un poco de impotencia de la final en Canadá ante Murray de unos días antes, a Roger le parecía sonreir la suerte, ya que en sus dos primeros duelos apenas se desgastaba: el uzbeko Denis Istomin (53º) se torcía el tobillo con 5-2 abajo en el marcador antes de retirarse mientras que en tercera ronda el germano Kohlchsreiber (33º, ese que acogotó a Rafa una semana antes guindándole un set) ni siquiera se presentaba al partido aduciendo dolores lumbares, con lo que Roger se presentaba en cuartos teoricamente descansado y supo que esta arma de doble filo no le causase más problemas de lo normal. Y con esto el suizo ya ha disputado dos semanas consecutivas de tenis de alto nivel, con lo que su puesta a punta para el US Open -sus verdaderos objetivos ya solo son los Grand Slams- parece marchar por la buena senda.

Si en el post anterior me congratulaba por la vuelta de los cocos Djokovic y Murray al buen tenis y a las rondas definitivas de los torneos, Cincinnati le metió un buen ostión a esa teoría: parece que 'Nole' juega fatigado todos los partidos desde el inicio de los segundos sets y si el calor abrasa se convierte en un jugador renqueante y gesticulante que parece al borde del mareo, y si bien esta treta le sirvió para tumbar en octavos al argentino David Nalbandian (37º, otro al que el físico ya le juega malas pasadas), Roddick(13º) resultó ser mucho escollo para el balcánico. El torneo arrancó con excelentes cruces como los Wawrinka (26º)-Almagro (16º), Baghdatis (20º)-Cilic (12º), Fish (36º)-Simon (34º), Gasquet (41º)-Youznhy (14º) o el de Bakker (50º)-Mónaco (31º) en primera ronda, mientras que en segunda ronda lo más destacable iba a ser los partidazos a tres sets con victorias de Soderling (5º) y Gulbis (27º) ante Hewitt (30º) y Melzer (15º) respectivamente, además del avance de los gallitos con algún que otro sudor de más.

La Armada Española siguió el mismo camino que una semana antes en Toronto, es decir, a las primeras de cambio todos a la calle, incluso Verdasco (8º), y únicamente Ferrer (11º) acompañó una ronda más, hasta octavos, al de siempre, a Nadal (1º). Quedando claro que los españoles aún deben adaptarse mejor a las canchas rápidas, en la antesala de los cuartos hubo choques realmente espectaculares: Rafa Nadal (1º) hubo de sudar hasta el tercer set ante un aguerrido Julien Benneteau (32º) después de tener la sensación de que iba a perder en los dos primeros parciales; el chipriota de moda se merendó al checo enrachado (por si alguien no cae en la adivinanza, Baghdatis y su 20º a Berdych y su 7º) con dos breaks puntuales en cada set; el alicantino David Ferrer (11º) cedía también en tres mangas ante el ruso Nikolay Davydenko (6º y que parece estar recuperando el tenis que aniquilara a los mejores en la parte final del año pasado) en un partido loco con alternancias y que los breaks se sucedían a cada rato; el letón Gulbis (27º) exigía al escocés Murray (4º) hasta el tie-break del tercer set antes de caer, pero recuperaba el nivel que en primavera le llevo a ser un tenista temido, hasta por los grandes.

Pero fue entre los cuartos y la final donde los cocos dieron el petradazo y donde saltarían las sorpresas. Para empezar, todo estaba dispuesto para otras semis con las cuatro mejores raquetas del mundo, como ya pasara siete días antes en Canadá, pero este mismo privilegio ya lo vivió en 2009 el mismo Cincinnati, así que como el destino es muy poco proclive a conceder tantos 'regalitos' a los torneos, tres de los cuatro primeros sucumbieron en sus duelos, y cabe decir que con todo merecimiento: el primero en despedirse fue Murray (4º) ante el local y sensación del torneo, Mardy Fish (36º), de nuevo a tres mangas y en el juego de desempate, pero esta vez un agotadísimo escocés no encontró soluciones al gran servicio del 'yankee'; Nadal (1º) se atascó contra Baghdatis (20º), quien conseguía doblegarle a la séptima (en Indian Wells de este año también tumbó a Federer en su séptimo emparejamiento), y acrecentaba las dudas del entorno del mallorquín de cara a Flushing Meadows, mientras que Djokovic (3º) daba toda una lección de impotencia frente al cañonero de Nebraska y posibilitaba una semi entre amigos estadounidenses, Fish (36º) versus Roddick (13º) que tenía un antecedente significativo: en el mismo torneo pero en la final de 2003 'A-Rod' se impuso con contundencia y parecía llevar camino de repetirlo si la lluvia no se hubiese interpuesto; hasta dos veces hubo de suspenderse el duelo y en ambas tuvo una incidencia destacable en el devenir del encuentro, ya que a la vuelta de vestuarios el giro fue radical: si en la primera interrupción el marcador era de 5-4 favorable a Andy pero con saque de Fish -iban a ritmos de saques-, tras la lluvia Mardy salía frío y perdía su saque y el set, hasta el punto de desconcentrarse y ponerse 5-2 abajo en el segundo, hasta que la lluvia lo salvó; esta vez, con la lección aprendida, salió mucho más enchufado y remontó la manga hasta llevárselo en el tie-break, salvando bolas de partido incluso; ya no habría más parones por la lluvia y la inercia ganadora favoreció a Fish.

Mucha menos historia tuvo la segunda semi, ya que Federer (2º) recordó la derrota ante el chipriota en el desierto californiano de marzo y constantemente acosó el servicio de Baghdatis (20º) hasta superarlo en dos cómodos parciales. Para la final entre el 36 del mundo y sorpresón del torneo y la magia suiza del dos del ranking ATP no se esperaba la igualdad que hubo y por poco no se lo jugaron todo a tres tie-breaks corridos: ninguna pérdida del servicio -aunque el más cercano estuviera el suizo, nunca pudo quebrarle- posibilitó dos tie-breaks electrizantes, jugados impecablemente por cada uno que los empató en el marcador cara al set definitivo: Fish (36º) estaba jugando muy sólido apoyado por el público y siempre pareció llevar la batuta del juego, con un Federer (2º) que iba a chispazos pero sin meterse en ninguno de los agujeros negros tan habituales en él, hasta que con empate a 4 en el tercer set y saque de Mardy, Roger dispuso de bola de break; debió de pensarse el barbas que su potente saque le ayudaría a recuperar esa bola -una y otra vez había sucedido eso a lo largo del encuentro- pero Federer consiguió poner la bola en juego y mover de lado a lado al oponente -no como el cásico ventilador que aplica Davydenko, pero sí más sutilmente- y logró el 5-4 más saque que denotaba el fin, como bien lo significó el gesto de Fish de llevarse las manos a la cabeza al verse quebrado.

Tras esta gira norteamericana veraniega, las conclusiones para el US Open pueden ser contradictorias, ya que el cansancio de unos y el nivel de otros pueden revertirse en la semana que queda para que arranque el cuarto Grand Slam del año, es decir, ningún tenista de lso del top ten ha dado muestras concluyentes de superioridad ni de alarmanate bajón tenístico .

http://es.eurosport.yahoo.com/tennis/atp-cincinnati/masculino/p1/

lunes, 16 de agosto de 2010

Murray reconquista Canadá ante un Federer de lo más incosistente; Nadal sufriendo hasta semis y Djokovic muy fallón

Lamenablemente el nivel del tenis que está ofreciendo el suizo Roger Federer (3º esta semana en Toronto pero que amanece hoy lunes 2º, ya que el año pasado caía en octavos de Canadá) en este 2010 desde que ganara el Australian Open es a todas luces deprimente; esta debería ser una entrada de absoluta loa para el escocés Andy Murray (4º), quien se tomaba la revancha precisamente de aquella final de Melbourne de enero y que su año estaba siendo flojísimo también, y aunque parece haber recuperado ese tenis que desde precisamente agosto de 2008 y prácticamente casi todo 2009 le llevara ser considerado un tenista enrachado e imbatible, la pena que está dando el supuestamente mejor jugador de tenis de la historia le quita cierto mérito a Andy. ¿Se está arrastrando Federer todos estos meses? Desde luego, el helvético ha sido enterrado profesionalmente infinidad de veces y siempre ha vuelto, pero en este 2010 solamente ofrece algún que otro destello a cuentagotas: llevamos todo el año viéndole muy flojo, jugando como sin ganas, fiándolo todo a su clase y al supuesto canguelo del rival, y su devenir lleva ya tanto tiempo siendo renqueante que como siga así -sin disfrutar del tenis y agonizando en casi todos los golpes y juegos contra los tenistas potentes- su futuro se presenta oscuro oscuro oscuro.

Si hasta este mes de agosto los Masters 1000 de este año se habían caracterizado primero por tener ganadores sorpresa (que en Marzo triunfasen Ljubicic en Indian Wells y Roddick en Miami, dos tenistas no habituales en tales instancias, presuponía un cambio de tendencia en los ganadores) y después por el abrumador arrollo de Nadal en tierra, con la absoluta desaparición del serbio Djokovic y el escocés Murray para dar nivel a la cosa (aunque el sueco Soderling y el checo Berdych les remplazaran en esa labor de ser los segundones con aspiraciones a todo), con las semis de 'Nole' y el triunfo de Andy en Toronto, el círculo del 'Big Five' parece estar prácticamente cerrado, a expensas de que el argentino Juan Martín del Potro (8º) se reincorpore ya al circuito y olvide esa muñeca que se destrozó en el primer Gran Slam del año.

Si bien esta gira americana sobre el asfalto estival se toma por muchos como preparatorio para el US Open de septiembre, los gallitos ya suelen empezar a descubrir sus cartas y a afinar su tenis. Con la salvedad del francés Tsonga (10º) y el cañonero local Andy Roddick (11º y por primera vez desde hace mucho tiempo fuera del top ten) por una extraña dolencia que le causa agotamiento físico pero que espera erradicar las próximas semanas, arrancaba en la zona de Ontario (seis horas menos que en Europa, con lo que los partidos se jugaban entre las 17 horas y altas horas de la madrugada española) este sexto Masters 1000 del año con varios partidazos de nivel que ganarían los primeros: los Troicki (51º)-Cilic (13º), Nalbandian (45º)-Ferrer (12º), Gulbis (28º)-Belluci (26º), Youznhy (14º)-Simon (32º) o Chardy (72º)-Baghdatis (20º) constituían en primera ronda un regalito para los aficionados y duelos que bien quisieran tener en sus finales muchos torneos menores.


Las primeras sorpresas no tardarían en llegar y los primeros en llevarse un bofetón bien grande fueron los de la Armada Española: si seis eran de la partida, cinco ya se despedían del torneo para el segundo día y únicamente Rafa -el de siempre- se mantenía en el cuadro; que Ferrer (12º) luchara infructuosamente contra Nalbandian (45º) a tres sets entraba dentro de la lógica, y también que el mismo argentino (ganador días antes en Washington y que más adelante contra Murray jugase con los plomos fundidos, eso sí, tras remontar y tumbar milagrosamente a Soderling) apease contundentemente a Robredo (38º), pero el pobre espectáculo ofrecido por Feliciano López (25º), Fernando Verdasco (9º) y Nicolás Almagro (16º) ante el holandés Thiemo de Bakker (46º), el francés Jeremy Chardy (72º) y el galo Michael Llodrá (35º) respectivamente ante tenistas de ranking más inferior pero con más hambre, fue lo que ya se dijo: pobre, por no decir pobrísimo.

Por lo demás, destacar las dificultades que muchos de los gallitos vivieron en sus partidos iniciales ante tenistas de tercera fila, producto quizás de estar más de un mes inactivos y enfrentados a jugadores que llevaban todo el mes de julio castigándose al sol entre torneo y torneo. Djokovic mareado y azotado por golpes de calor, Federer habiendo de jugar por lo menos un tie-break en todos sus duelos y Nadal costándole imponer su ley, denotaban cierta equidad entre los llamados a jugárselo todo en semis, a donde llegarían los 4 mejores. Pero antes de eso, buenos tenistas como Berdych (7º) o Soderling (5º) habían sudado lo suyo en octavos, hasta el punto de que el primero por los pelos no caería ante el ucranio Dolgopolov (49º) y el segundo fue víctima del undécimo triunfo seguido de Nalbandian (45º): pero Tomas no acabó por aplastar a tres sets cuando pudo a Federer en cuartos y David ni se enteró contra Andy. Nadal (1º) vivió en cuartos contra el alemán Kohlschreiber (37º) uno de esos partidos en los que sales frío, no te sale nada, el rival con lo poco que hace te domina del todo, siempre vas por detrás en marcador y sensaciones, como haciendo la goma y agonizando, hasta que más allá de la mitad del choque el cansancio hace mella en el contrario y el clic del duelo te favorece por galones. Buen susto de Rafa, justo lo que no dejó Djokovic (2º) que pasara ante Chardy (72º), una de las gratas confirmaciones del torneo.

Con los cuatro primeros del 'Big Five' peleando en semis entre ellos, el 1º contra el 4º y el 2º contra el 3º -en esa semi se jugaban además el segundo puesto-, el sábado ofreció dos partidos de tenis donde tras horas de juego la sensación era que los ganadores eran más no perdedores que triunfadores, y me explico: siendo el tenis un deporte donde te suman como puntos igual tus aciertos como los errores del rival, tanto Murray como sobre todo Federer llegaron a la final por la infinidad de imprecisiones del rival, es decir, en más de un 70% (cutre estimación mía, ya que esta no es más que mi salchichera opinión) el pase de ronda se concretó vía error, dejando al acierto como meramente testimonial; no obstante entre cuatro tenistas que jugaban más a no perder que a ganar, los menos malos en cuanto a fallar (Murray Federer contra Nadal y Djokovic, rozando el paquetismo estos dos) demostraron algo más de tenis y convicción en sus golpes. Dicen que Rafa únicamente tiene entre ceja y ceja el Flushing Meadows y que por eso no se exprimira en esta gira y sobre Novak, ¿qué decir?: es un genio y sin saque todo depende de cuando consiga salir de esa espiral de juego errático que lo inunda. Una vez en la final, el antitenis: Murray es quien mejor balance entre defensa-ataque hace del circuito, mientras Federer tiene tenis para exportar, por tanto acabé desconcertado por saber si la sucesión de breaks y contrabreaks (se supone que el servicio es una arma ventajosa a más no poder) era más producto de lo bueno que es el rival que gracias a sus múltiples armas consigue anulartelo o si por el contrario ambos tenistas andaban flojos a más no poder. El resultado final marcó un doble 7-5 a favor del escocés, quien se adaptó mejor a las tres interrupciones por la lluvia que sufrió la final en su segundo set, mientras que Federer sigue abandonando cabizbajo casi todos los torneos y pistas, demasiadas tal vez.

http://es.eurosport.yahoo.com/tennis/atp-toronto/masculino/p1/

lunes, 9 de agosto de 2010

Nalbandian resurge para los torneos ATP aplastando a todos sus rivales en una semana de fantástico tenis en Washington

El argentino David Nalbandian (1-1-1982 y 117º del ranking ATP esta semana pasada) daba por fin una alegría a sus millones de admiradores, entre los que me encuentro -si leen algunas de las entradas de este blog, descubrirán que este gordo golfo es una de mis debilidades-, y tras meses de penurias, viéndole jugar a ratos y recaer de alguna lesión por precipitarse en jugar, esta primera semana de agosto fue antológica. Habría que recordar qué tipo de tenista es Nalbandian: probablemente será el jugador con más clase y técnica del circuito actual, tras Federer y Djokovic, aunque esto no quiere decir que sea el mejor; hoy día el mejor es Nadal y eso no admite discusión, pero lo de David es enigmático, hasta el punto de admirable que atrae sin remedio. Nalbandian fue Maestro en 2005 y no ha ganado ningún Grand Slam aún por su inconsistencia en ser un profesional del tenis 'full time' y todo esto le hace ser capaz de lo mejor -barrer en dos torneos seguidos a los tres primeros del ranking- y de lo peor -competir sin el nivel mínimo y rozar el ridículo ante muchos tenistas.

Con 10 títulos en su palmarés hasta mayo del año pasado, de pronto su excesivo sobrepeso y esa famosa barriguita le jugaron una mala pasada. Siempre se dijo que le sobraban unos 10 kilos para estar más fino, y el tener que arrastrar esos kilos de más le resintió la cadera, que hubo de operarse y perderse más de la mitad de la temporada 2009, viendo como Del Potro no sabía tirar de Argentina como él siempre hizo en la Davis y descendiendo hasta el pozo en el ranking. En diciembre reaparecía en unas exhibiciones y la cadera se recuperó perfectamente, hasta el punto de querer reaparecer en enero en Auckland, lo que se quedó en una simple intención: se rompía algo en los abdominales y se quedaba sin Australian Open, pero volvía a forzar para Buenos Aires a mediados de febrero y se volvía a romper ese abdominal; no se sabe cómo, milagrosamente volvía a jugar en marzo en Suecia en la Davis para otorgar el punto definitivo a los suyos y entre algodones se presentaba en Indian Wells y Miami, donde Melzer (15º) y Nadal (1º) le mandaban para casa en octavos. Para entonces ya había perdido casi todos los puntos que ganó en la primera parte del año pasado y se hunddía del 150 hacia atrás en el ranking. En Montecarlo llegaba a cuartos para caer con Djokovic (2º) tras un épico partidazo ante Youznhy (14º) pero se volvía a romper los abdominales y tras la espantada de Madrid, tomaba la decisión más inteligente: parar dos meses, olvidarse de la hierba y Wimbledon -su obsesión y torneo que ganará algún día, tras aquel que perdió en 2002 ante Hewitt (30º)- y en cuartos de la Davis en Moscú fulminar a Rusia.

Con estos antecedentes -espectacular en la Davis y chispazos fugaces en los torneos ATP mientras las lesiones no le inquietaran, como tutear al mismísimo Rafa en Miami- Nalbandian recibía una invitación de los organizadores de Washington para jugar estos siete días, y menudo ojazo el del directivo que se arriesgó en invitar a David. El camino del cordobés a la final del domingo puede figurarse que fue plácido, a tenor de los resultados que cosechó, pero nada más lejos de la realidad: el tenis desplegado por David en Washington fue sublime, casi rayando la perfección, con esos antológicos reveses cruzados a dos manos y las derechas anguladas que soltó en todo momento, y la sensación era que todo un maestro estaba impartiendo verdaderas clases magistrales de tenis y lo hizo ante buenos tenistas, como Wawrinka (23º), Simon (33º), Cilic (13º) o Baghdatis (25º), pero por el camino hubo mucho sudor y sufrimiento, a veces por culpa del propio Nalbandian. No le quita valor que ningún gallito del 'Big Five' o del top ten no se le cruzara por el camino, aunque bien sabemos que esta próxima semana en Toronto no será lo mismo, ya que por cansancio David caerá pronto, porque su físico siempre ha sido su gran handicap; si fuera por mí, descartaría jugar el Masters 1000 de Canadá -donde debe debutar ante Ferrer (12º)- y prepararía el US Open en Cincinatti.

Sin pretender que toda la entrada sea una loa a Nalbandian, entre el resto de tenistas que competían en este ATP500 de Washington destacaban como cabezas de serie el checo Tomas Berdych (8º) y el local Andy Roddick (9º), junto a otros renombrados que daban bastante lustre a la competición: el kazajo Andrey Golubev (37º) venía de imponerse en Hamburgo, aunque en tierra, el letón Ernests Gulbis (28º) quería olvidar sus percances físicos aunque acabaría recayendo, o el australiano Leyton Hewitt (30º), con la moral por las nubes tras un buen curso en hierba; a ellos se unía un inconsistente Verdasco (10º) o la horda de cañoneros 'yankis' asiduos de este tipo de torneos como eran el gran triunfador de julio con dos torneos, Mardy Fish (35º), el ganador una semana antes en LA, Sam Querrey (20º), o el maratoniano John Isner (19º), pero defraudaban a sus paisanos al dejar en cuartos sin representación a Estados Unidos, ronda en la que el belga Xavier Malisse (62º) ya empezó a mostrarse como la sorpresa del torneo, ya que apeó a Isner (19º9 y Berdych (8º) antes de ceder en semis ante Baghdatis (25º). Por el otro lado del cuadro destacaban el serbio Janko Tipsarevic (41º) o el croata Marin Cilic (13º), junto al francés Gilles Simon (33º), los dos últimos víctimas del Rey David con paliza incluida, aunque el galo fuese el único que le birló a Nalbandian un set, en un despiste de los típicos del argentino.

Y a esa final, como dije antes, Nalbandian llegaba tras aplastar a Ram (153º), Wawrinka (23º), Chiudinelli (63º), Simon (33º, el único que le obligó a tener que remontar un partido) y Cilic (13º), endosando a todos marcadores cortos, mientras que el camino a la final del chipriota Marcos Baghdatis (25º) fue más irregular y espinoso, tanto en juego -aunque por tenis mostraba argumentos suficientes- como por marcadores -partidos largos e igualados más de uno-, y los apeados por el finalista del Australian Open de 2006 fueron Zeballos (52º, en dos apretadísimos tie-breaks), Marchencko (73º, a tres largos parciales), Verdasco (10º, ya empezaba a depurar los partidos) y Malisse (62º, superando incluso una torcedura de tobillo con el mismo marcador a favor que Nalbandian le endosaría a él, 6-2 y 7-6). Tras tres entorchados de Roddick en la capital 'yankee' y después de que las dos últimas ediciones las ganara otro argentino, Juan Martín del Potro (7º), la final de 2010 arrancaba con un break rápido para el argentino hasta que el chipriota se entonó y hostigo los saques de Nalbandian, pero sin éxito; David se encontraba cómodo y siempre poseyó el mando del partido, pero el segundo set lo encaró dormido y al principio ambos dieron una lección de ineficacia al saque, ya que los breaks y contrabreaks iban y venían, hasta que más adelante ambos se asentaron; Marcos tiraba del marcador y si en el primer set nunca tuvo bolas de break a favor, en el segundo set acumuló hasta 11, y por momentos hasta estuvo muy cerca de alargar el partido al tercer set, pero una vez en el juego de desempate, la mayor experiencia del de Unquillo le dio una clara ventaja de 5-0 que supo administrar para acabar imponiéndose por 7-4 después de una derecha del chipriota que salió entre largo y desviado. De este modo, David cumple con su racha de ganar por lo menos un título cada año; y ahora, una vez dejado de lado su larga travesía de retorno a los torneos de ATP, a intentar arañar algo en algún grande y a centrarse en las semis de la Davis de septiembre en Francia.

http://es.eurosport.yahoo.com/tennis/atp-washington/masculino/p1/
http://es.atpworldtour.com/Tennis/Tournaments/Washington.aspx
http://www.youtube.com/watch?v=Xtj34OdEL5Y

martes, 3 de agosto de 2010

Almagro se apunta Gstaad, Ferrero se anota Umag y Querrey tumba a Murray en Los Ángeles

Pocas semanas hay en la ATP con tres torneos, pero las hay, y esta última de julio fue una de ellas. Dos iban a ser en la tierra batida europea y otra en el cemento de Estados Unidos. Y claro, tras el impás de la semana anterior donde en Hamburgo se imponía el kazajo Golubev (37º) -muy raro que del único torneo en tierra de todo el mes de categoría 500 no se lo apunten los españoles-, la Armada Española volvió a demostrar su jerarquía sobre la arcilla y monopolizó los títulos de Gstaad (Suiza) y Umag (Croacia), donde esos tenistas de segunda fila, los guerreros -para grandes empresas están los líderes Nadal, Verdasco o Ferrer- que son Almagro y Ferrero lograron llegar hasta los 16 torneos ganados este año por los españoles, los mismos que en 2008, y eso que aún quedan cuatro largos meses de circuito. Realmente destacable que de esos 16 entorchados, Nadal tan solo se ha apuntado 5, los más importantes eso sí, pero que entre otros seis tenistas se hayan repartido 11 títulos es bastante meritorio.

El primero que sonreía ampliamente este domingo fue el murciano Nicolás Almagro (18º), quien en el torneo del nombre más raro de todo el circuito partía como segundo cabeza de serie, detrás del ruso Mikhail Youznhy (14º), aunque el ruso cayese en cuartos con una sorpresa de la previa. En esa ronda de cuartos el francés Gasquet (47º) ya frenaba los pasos de otro batallador español, un Montañés (23º) que venía de imponerse dos semanas antes en Stuttgart pero que no pudo con el galo por matices; en el otro lado del cuadro dos buenos tenistas como el ruso Andreev (88º) y el francés Chardy (69º) no pudieron con Gimeno-Traver (74º) y Nico respectivamente, y en el duelo español que aseguraba un tenista de la Armada en la final, la mayor jerarquía del murciano pudo con el valenciano.

Y el domingo, muy prontito, a las 11 de la mañana, se jugaba la final del ATP250 de Gstaad (Suiza) entre Almagro (18º) y Gasquet (47º) y aunque la revancha por la humillación de la Davis quedaba ya lejos -ellos dos no llegaron a jugar pero se encontraban en los banquillos- flotaba en el aire cierta sensación de revancha; Nico comenzó muy fuerte y super cómodo, y se jugaba casi todas las bolas a palazo limpio y planos, arriesgando con confianza, lo que le otorgó un break de ventaja que a la hora de cerrar con su saque el set lo perdería insulsamente para que la cosa se quedase en empate a 5 a pesar de que Richard había solicitado al fisio por un problema en un hombro. Ese break del francés se convertiría en un contrabreak rápido del español y por 7-5 se anotaba un primer set que siempre pareció suyo.

El galo no encontraba la manera de soltar su revés paralelo a una mano -el mejor del circuito, ese golpe lo ejecuta incluso más brillantemente que Roger- y se desinflaba al incio del segundo set a causa del hombro dolorido, hasta el punto de que con el 3-0 hizo un amago de abandono y eso me despistó: reconozco que estaba viendo el partido por internet el domingo por la mañana medio dormido -tras una noche de mala juerga- y con 7-5 y 3-0 para Nico por el rabillo del ojo vi que se daban la mano en la red y deduje que era el final del choque, con lo cual cierro internet y me duermo; cual es mi sorpresa que al de horas leo que Nico se impuso en Suiza por 7-5 y 6-1 y ninguna crónica habla del incidente de pseudoretirada con el 3-0 en el segundo set; no entro a juzgar a los periodistas que hacen minicrónicas de algunos partidos -yo mismo muchas veces comento partidos que ni vi, me los figuro por el resultado- pero si me llama la atención esta omisión de algo que a mi entender pudo ser curioso. No obstante, culpa mía por ver el aprtido sin sonido y retirarme a dormir antes de tiempo.


Si para Almagro Gstaad suponía su segundo título del año, tras el de Bastad en Suecia hace unas semanas, y el séptimo de su carrera a los 24 años, el de Umag en Croacia para Juan Carlos Ferrero (22º) supondría el tercero del año, tras un mes de febrero brillante en la gira sudamericana, con lo que eleva hasta 15 los títulos en una larga carrera que a sus 30 años ya ha conocido también otras 18 finales perdidas. Este torneo de Umag siempre ha sido un torneo con muchos ganadores españoles, y el propio Juanqui ya perdió el año pasado este mismo torneo contra el ruso Davydenko (6º), pero Nikolay, que era cabeza de serie número uno este año, caía en cuartos ante el argentino Chela (56º) y otro tenista relevante, el favorito local, Ljubicic (16º) se veía sorprendido por el italiano Starace (64º), por lo que si los organizadores ansíaban una semifinal entre Davydenko y Ljubicic para darle más empaque al torneo, sus ilusiones se fueron al traste con el Chela-Starace, mientras que otro italiano, Seppi (55º) también se cargaba al segundo cabeza de serie, el austríaco Jurgen Melzer (15º) que este mes de julio está compitiendo mucho y se le ve cansado, ya que cayó en cuartos de Stuttgart y sorpendentemente en Hamburgo en la final no pudo con un tenista 70 puestos más retrasado que él.

Starace (64º) y Ferrero (22º) llegaron a la final por sendas distintas, ya que el primero necesitó ir a los 3 sets y remontar ante Chela (56º), mientras que el segundo maniató sin problemas a Seppi (55º). Potito tenía la oportunidad de vengar a su compatriota y el levantino jugaba contra el segundo italiano en dos días: demasiadas coincidencias que el ex número uno mundial no dejó que se le volviesen en contra y desde muy temprano en el primer set cobró ventaja de un break y lo supo administrar; pero aunque estaba jugando mejor, Juan Carlos no se apuntó ese primer parcial tan fácil como cabía esperar y hubo de sufrir para cerrar el set y en el segundo era el italiano quien tiraba del marcador, auqnue Ferrero tuvo la virtud de llevar ese parcial parejo, pese a las intentonas del italiano de quebrarle, circunstancia que con el 4 iguales sí aprovechó el español para por un doble 6-4 volver a sentir lo que es anotarse un trofeo.


Y ya en el filo de la madrugada, entre el paso de domingo 1 al lunes 2 aquí en Europa pero plena tarde del 1 allí en Los Ángeles, se jugaría la final más larga de esta semana, 7 días en los que este torneo 'yankee' ofreció de todo. Como por ejemplo que quien sería el campeón final tuviera que salvar una pelota de partido en contra en semis o que el primer cabeza de serie jugase la mayoría de sus partidos a 3 sets, incluso contra rivales muy inferiores. Finalmente el campeón sería un Sam Querrey (20º) que se anotaba el cuarto título del año, una cosecha excelente, ya que a sus 22 años este año lleva ganados torneos en todas las superficies y épocas del año (Memphis en febrero en pista dura, Belgrado en mayo sobre tierra, Queen´s en junio sobre hierba y este de Los Ángeles en julio sobre pista rápida). Además, Sam retenía el título cosechado el año pasado y hacía bueno su condición de segundo cabeza de serie del torneo, aunque jugó largos partidos a 3 sets, con tie-breaks finales incluidos para alzarse con el título.

Este fue el torneo de la vuelta a la competición del letón Ernests Gulbis (28º), una de las sensaciones agradables de la primera parte del año, y el torneo angelino también vió a excelentes tenistas como el chipriota Baghdatis (26º) o el local Blake (117º) llegar hasta cuartos, aunque la nota medio positiva la daba el toledano Feliciano López (27º), quien se colaba en semis con un tenis efectivo de saque y recuperación de posiciones estratégicas en la cancha, pero que una vez allí no podía con Murray (4º), aunque en un partido a tres sets le endosara un 6-1. Si bien Andy había alcanzado la final con resultados 'oscuros', viendo las palizas que se había metido su rival, Querrey, la misma semana y mirando como Tipsarevic (46º) le había llevado al límite en semis, todo parecía a favor del tenista que recientemente despidió a su entrenador, Miles Maclagan, con quien ascendió hasta la cumbre, para buscar nuevos aires en Darren Cahil. Pero estos efectos aún no parece que se hicieran notar en el torneo californiano y Querrey conseguía voltear la final para anotarse el triunfo por 5-7, 7-6 y 6-3 cuando estuvo a punto de sucumbir en el segundo set.

Estuvo tan cerca de irse a la calle en tantos partidos y siempre parecía que Querrey iba a perder los diferentes partidos, que finalmente ganar seguro que le dio una enorme dosis de moral para intentar hacer algo digno en torneos mayores y no solo en los pequeños. Y otro dato a tener en cuenta: el dominador las semanas anteriores de la gira norteamericana de pista rápida, Mardy Fish (35º, triunfos en New Port y Atlanta) no jugó en Los Ángeles y puede que tal vez esté preparando el asalto a mayores empresas en agosto.

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domingo, 1 de agosto de 2010

Agenda tenística para agosto, ese mes con un único torneo por semana, todos en 'Yankeeland'

El octavo mes del año también supone el octavo mes de competición en la ATP, y cual la peli de 'Alien, el octavo pasajero', estos próximos 31 días también tienen su toque peculiar y único, aunque no tan malévolo y fatal: se tratan de 4 semanas donde tan solo se juega un torneo por semana, lejos de los dos habituales y hasta los tres de en ocasiones; y es más, el cuarto Grand Slam del año, el US Open ya aparece en el horizonte y por tanto el nivel de los torneos asciende, de los ATP250 tan característicos de julio, a un ATP500, dos Masters 1000 y un ATP250 chiquitín suelen ser la antesala y rodajes perfectos para ese Major 'yankee', como todo el mes de agosto que se juega a lo largo de Estados Unidos -con una incursión en Canadá-, por lo tanto destacan superficies de asfalto, cemento y pista rápida donde los reflejos cuentan casi tanto como la condición física o la calidad técnica.

Del 1 al 8 de agosto, de domingo a domingo, se juega el ATP500 de Washington, que subió el año pasado de categoría y reparte medio millar de puntos por tanto; los dos últimso años su vencedor ha sido el argentino Juan Martín del Potro (7º), pero la torre de Tandil este año no podrá defender el título porque aún renquea de la lesión de muñeca que se hizo en enero en Australia y que le tiene en el dique seco desde entonces, desesperándose por volver a jugar, lo cual parece que será pronto ya que esta misma semana ha retomado los entrenos, aunque para defender corona en el US Open que ganara en 2009 se vislumbra que llegue muy corto. De este modo, en la capital de EE.UU. parten como favoritos y principales cabezas de serie el checo Tomas Berdych (8º) y el local Andy Roddick (9º), vencedor del torneo tres veces esta década. Por lo demás, como aliciente destaca el retorno a los circuitos del otro gran argentino, David Nalbandian (114º), que tras sus gestas en la Davis en marzo en Suecia y en julio en Rusia, querrá demostrar que en los torneos de 7 días también tiene algo que decir aún.

Y como el calendario tenístico está tan apretado, en la segunda y tercera semanas del mes se concatenan, casi se pegan en días, dos de los Masters 1000 más atractivos: del 9 al 15, de lunes a domingo, se jugará el Masters 1000 de Canadá en Toronto -el año pasado fue en Montreal, y esa fórmula de repartirse los torneos del mismo país podría ser un buen remedio para aligerar fechas-, mientras que del 15 al 22 de agosto, de domingo a domingo, Cincinnati acogerá otro Masters 1000 que dará continuidad a esta gira americana de pista rápida: si los Nadal (1º), Djokovic (2º), Federer (3º), Murray (4º) o Soderling (5º) quieren estar en forma y rodados para Nueva York (US Open), bien harían en ofrecer ya altas prestaciones en estos dos torneos. El año pasado triunfaron el escocés y el suizo en cada uno de ellos y para este 2010 se postulan como alternativas a la tiranía del gran, enorme y estratosférico Rafa Nadal.

Y antes de meterse de lleno con lo gordo, del 22 al 28 de agosto, de domingo a sábado, se jugará en New Haven un ATP250 que el año pasado conquistó el español Fernando Verdasco (10º), pero que más bien parece coto abonado de esos jugadores que se saben que caerán a las primeras de cambio en el Major de la semana siguiente, y que vienen también de experimentar esa sensación en los dos Masters 1000 de semanas previas. El mes se cierra con dos días, 30 lunes y 31 martes, con los dos primeros días de competición en el Flushing Meadows, esto es, la primera ronda del Grand Slam neoyorquino que falta en las vitrinas de Nadal.

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lunes, 26 de julio de 2010

Golubev se impone en Hamburgo y Fish repite en Atlanta

Un mes tan raro para el tenis como es julio avanza inexorablemente, y esta semana tuvimos dos torneos muy distintos, como fueron el ATP500 de Hamburgo en Alemania y el el ATP250 de Atlanta en Estados Unidos, que sustituye al de Indianápolis que otras veces se jugó estos mismos siete días pasados. Aludía a lo raro porque en el ecuador de la temporada los gallitos se encuentran descansando y recargando pilas para la segunda parte de la temporada y lo que es más, brotan en el circuito torneos y giras de todo tipo. Además, estos dos torneos mencionados ya tienen una cierta peculiaridad; uno es nuevo -mirar uno de los dos links de abajo- pero el germano sufrió el año pasado la degradación de categoría y fechas, puesto que hasta 2008 era un Master Series (equivalente a los Masters 1000 de hoy día) y se jugaba en pleno mes de mayo, tras Montecarlo y Roma, y constituía el rodaje perfecto para Roland Garros al jugarse una semana antes.

No obstante, cierto glamour sí que conserva aún el torneo alemán, como lo indica su participación: Davydenko (6º), Kohlschreiber (35º), Belluci (22º), Melzer (15º) o Robredo (36º) eran los principales cabezas de serie pero quien finalmente se anotaría el título contra todo pronóstico y dando el sorpresón de la semana fue un joven kazajo de 23 años que responde al nombre de Andrey Golubev (82º pero con los 500 puntazos logrados se ha colocado el 37 esta semana en el ranking)) y que tras cargarse al coco Nikolai en octavos, también acogotaría en la final el tenis del semifinalista en Roland Garros este año, el austríaco Jurgen Melzer que vio con total impotencia por 6-3 y 7-5 como el kazajo lograba el primer título de su carrera -con anterioridad solo había llegado y perdido la final de San Petersburgo 2008 ante un Murray en plan ciclón- solamente aprovechando dos de las cuatro opciones de rotura que tuvo, mientras que Melzer no materializaba ninguna de las 5 bolas de break de los que dispuso.

Si sorprendente resultó que ningún español ratificase el dominio de la Armada sobre tierra tras constatarlo una semana antes por parte de Almagro (18º) y Montañés (24º) en Bastad y Stuttgart -en Hamburgo únicamente Ferrero (21º) llegó hasta cuartos-, en esa pregira norteamericana del cemento de pista de rápida que se juega en julio de punta a punta de Estados Unidos como preparatorios para los Masters 1000 de Canadá y Cincinnati primero y el US Open después, no hubo ninguna sopresa. O sí. Porque el barbudo con pinta de sobrepeso y apariencia de jugar sin calcetines -¿usará tobilleros?- que es Mardy Fish (49º en Atlanta y con el triunfo el 35º a sus 28 años) se merendó a los dos principales cabezas de serie- Hewitt (30º) ya había caído en segunda ronda-, a Roddick (9º) en semis por 7-6 y 6-3 en un recital de control de los cañonazos al saque del de Nebraska, y a Isner (19º y con quien Mardy ya jugó y ganó en alguna ocasión algún torneo haciendo dobles-) en la final remontándole por 4-6, 6-4 y 7-6 en un tie-break vibrante. Quinto título de Fish en su carrera, un devenir en el que aparecen hasta 11 finales perdidas, y que tras el conquistado en Newport dos semanas antes, le convierten en el tenista más en forma este mes.

jueves, 1 de julio de 2010

Agenda tenística julio: acaba Wimbledon, segunda ronda de la Davis y circuitos europeo de tierra y pista rápida 'yankee'

Sin apenas darnos cuenta, ya hemos devorado seis meses de tenis en este 2010 y una vez concluido Wimbledon, se puede empezar a pensar que el ecuador de la temprada tenística se está cruzando en estos mismos instantes. Julio nos dejará en sus primeros días las semis y final del tercer Grand Slam del año y después de la segunda ronda, la de cuartos más exactamente, de la Copa Davis de este año a disputarse el segundo fin de semana del mes, el calendario se vuelve loco y como en febrero, empiezan a brotar pequeños torneos, ATP 250 la mayoría, en sendos circuitos sobre diferentes superficies. Por un lado, en Europa vuelve a retomarse la tierra batida, mientras que en Estados Unidos arranca la temporada de pista rápida con las miras puestas en el US Open de septiembre.

Con la hierba finiquitada en Londres, la pasión tenística se traslada del tenis individual al tenis por países. Así es, vuelve la Davis y de nuevo a vivir un fin de semana al mejor de 3 puntos, da igual si pierdes un partido porque aún quedan posibilidades, pero que ni se te ocurra perder dos. Además, es la única vez que los dobles molan de verdad y ya van quedando las mejores naciones, nada de cenicientas. Francia-España en Clermont-Ferrand (centro del país galo), Rusia-Argentina en Moscú, Croacia-Serbia en Split y Chile-República Checa en Coquimbo serán los emparejamientos, muy igualados a priori todos ellos. Aunque en la Davis el factor cancha suele resultar determinante, aunque tener el apoyo del público por un lado y que el rival sienta la presión de todo ese público pueda ser un factor importante, en las cuatro eliminatorias el local no es para nada el favorito.

Y el menos favorito de los locales será Chile, que con la baja por lesión de Fernando González, se enfrentará a la finalista del año pasado, una República Checa que cuenta también con la baja de Radek Stepanek, pero que teniendo a un Berdych enrachado este año apenas se inquieta por la tierra donde les harán pelotear. Entre Croacia y Srbia se vivirá una batalla que trascenderá más allá d elod eportivo, ya que se pelearán pro la supremacia en los Balcanes y derrotar a un país vecino que antaño perteneció a una misma anción servirá para rendir y ajustar viejas rencillas. Deportivamente Djokovic y Cilic deberán llevar la batuta pero no sería de extrañar que apareciera en ambos bandos algún héroe de segunda fila.

Para Argentina puede ser casi misión imposible sorprender a los rusos, ya que sin Del Potro desde hace meses y con Nalbandian también corto de partidos desde Montecarlo, los jovencitos gauchos poco parecen argumentar ante, eso sí, unos rusos que tampoco van con mucho más: Davydenko volvió hace poco a jugar y su muñeca no se sabe si podrá aguantar tanto trajín, en dobles no dan con una pareja fiable y Youznhy es capaz de lo mejor pero también de lo peor entre lo peor. Esta entrada parece ser un canto a los percances físicos de los tenistas, pero viendo lo saturado que está el calendario, y viendo como caen como moscas la mayoría de jugadores, el Francia-España es ya un canto al despropósito de bajas: los dos primeros espadas de ambos, Tsonga y Nadal, son baja por lesión uno y precaución otro, con lo que la incertidumbre se cierne sobre ambos equipos. ¿Por dónde tirará la suerte?

La misma semana de la Davis, del lunes 5 al domingo 11 de junio ya se habrá jugado en EE.UU el ATP250 de Newport, porque claro, tambien tienen derecho a jugar esos tenistas que no son convocados por sus países. Y una vez acabada la Davis, es cuando comienza el baile de dos y hasta trs torneos por semana en diferenets puntos del mundo. Entre el 12 y 18 de julio se jugarán en Europa otros dos ATP250 sobre arcilla, el de Stuttgart en Alemania y el de Bastad en Suecia, mientras que entre el 19 y 25 de junio Hamburgo albergará su actual ATP500 -antaño era un Masters Series y se jugaba en mayo-, mientras que en Indiannapolis se jugará sobre asfalto. Como traca final, para la última semana del mes, del 26 d ejulio al 1 de agosto, al ATP programa tres torneos, dos en Europa y uno en América: Los Angeles en pista rápida para la horda de sacadores 'yankes', mientras que Gstad en Suiza y Umag en Croacia cerrarán un tramo que los gallitos se toman como relax y recuperación para la segunda parte del año, por lo que suelen ser los tenistas de ranking más allá del 20 o 30 los que aprovechan para cosechar algún torneo que otro.

http://es.atpworldtour.com/Tournaments/Event-Calendar.aspx
http://www.daviscup.com/es/

viernes, 9 de abril de 2010

Masters 1000 de Indian Wells y Miami 2010 en imágenes al son del mítico Elvis Presley

Ljubicic y Roddick han sido los tenistas agraciados con los títulos de marzo 2010 de los Masters 1000 de Indian Wells y Miami; aunque demostraron merecérselo, ya que con su nivel de tenis ofrecido en ambos torneos nadie les regaló nada. Estábamos acostumbrados a ver ganar a gente como Federer, Nadal, Murray o Djokovic en estas instancias pero por una vez parece que los no habituales ganadores de este tipo de torneos se rebelan. Ya se verá lo que depará la tierra batida europea, pero por el momento a gozar con algunas de las mejores imágenes que dejó la gira norteamericana de pista dura.

http://es.eurosport.yahoo.com/tennis/indian-wells-masters/masculino/p1/ http://es.eurosport.yahoo.com/tennis/miami-masters/masculino/p1/ http://www.youtube.com/watch?v=f2wlI3Hzyw0

martes, 30 de marzo de 2010

Miami 2010, hasta octavos: Djokovic y Murray fuera, Nadal y Federer avanzan sin brillo y Ljubicic no repetirá gesta

Como la danza de los tiburones en un Aquarium cerrado, el con mucho bombo autodenominado 'Quinto Grande' (no sé por qué, tampoco es para tanto, sí un gran torneo pero no más que otros de su rango), el Masters 1000 de Miami se ha zampado en sus seis primeros días de competición (en los que van de primera ronda hasta la tercera ronda, en el límite de octavos de final) a muchos nombres ilustres. Si Indian Wells se caracterizó por el torneo de las sorpresas, que tenistas como Djokovic (2º) o Murray (3º) hayan caído en su primer partido en Florida, tan solo confirma la tendencia negativa de ambos o cuando menos que los tenistas de menor nivel ya saben como sorprender en un mal día (también en alturas de poco rodaje de los buenos en un torneo) a los favoritos, aunque en el caso del serbio y del escocés la cosa apunta más a baches temporales, ya que su regularidad en años anteriores está sobrádamente contrastada. Pero no deja de sorprender que los dos finalistas de este mismo torneo en 2009 ya se encuentren peloteando con la mira puesta en otras cosas y no en Miami aún, donde por nivel les correspondería estar aún. Nole y Andy, muy mal por vosotros eh, que no mola nada que os eliminen el primer día, apetece más veros por cuartos y semis.

Quien no volverá a dar la misma campanada que una semana antes en el desierto californiano, será el croata Ivan Ljubicic (13º), que con Indian Wells 2010 en el bolsillo y habiendo adelantado hasta 13 posiciones en el ranking ATP, optó por abandonar en primera ronda ante el alemán Benjamin Becker (39º) cuando ganaba fácilmente. ¿Causa? Tras años de travesía negativa por el circuito y acostumbrado a no disputar más de dos partidos por semana, la semana y media más los siete partidos, muchos de ellos disputadísimos, que hubo de jugar en California, lo dejaron vacío y agotado para Cayo Vizcaíno y en aras de volver pronto al top ten, su verdadero objetivo, decidía no forzar, con lo que ¿quien será el tenista sorpresa en Miami? O ¿alguno de los cocos querrá evitar esta pseudo-sublevación de los 'no habituales'?

Pues como tengan que ser Federer (1º) o Nadal (4º) los que deban sustentar el honor del los cracks, estamos apañaos. Por calidad, supremacía y tenis ambos irían sobrados de argumentos para reimplantar de nuevo la jerarquía del 'Big Five', pero por trayectoria en los últimos 45 días (en mi opinión, el tiemplo clave para determinar qué tipo de tendencia, positiva, regular o negativa, en el que lleva inmerso un tenista y que por tanto sirve para augurar su grado de opciones), tanto el suizo como el español no están muy finos. Roger porque después de anotarse Australia, mentalmente se relajó y un virus respiratorio le hace retornar a las canchas ciertamente débil, mientras que Rafa no engancha con su tipo de tenis espectacular al que acostumbraba dado que sus rodillas no le dejan alcanzar la regularidad de jugar 2 o 3 meses de torneos seguidos.

Miami arrancaba con la baja notable de sonados tenistas aún renqueantes, como el argentino Del Potro (5º) y el ruso Davydenko (6º), y con el escocés Murray (3º) como último vencedor, con toda la presión que ello conlleva en un deporte cruel que estresa hasta límites insospechados, pues la angustia de tener que defender puntos acogota a la mayoría de tenistas. Pero esa es otra cuestión, que quizás merezca otra entrada de este blog. Porque en Miami el primero que daba el petardazo (alargó su agonía un set más, pero estuvo a nada de sucumbir en el tie-break del segundos set) fue de nuevo Novak Djokovic (2º), que por 6-2, 6-7 y 6-4 perdió contra el belga Olivier Rochus (59º), el tenista más bajo del circuito y que en primera ronda ganaba también en tres sets al francés Richar Gasquet (74º), tenista de mayor renombre que él. Lo desastroso para Nole es que si en Indian Wells también caía pronto, en aquella ocasión lo tumbó el a la postre campeón del torneo (Ljubicic), mientras que en Miami Rochus sería apeado en la siguiente ronda por el brasileño Bellucci (32º). El serbio caía el viernes y el sábado, en la segunda jornada de la segunda ronda (los cabezas de serie están exentos de la primera ronda en los Masters 1000), también se despedía el 3 del mundo y vencedor en Miami 2009, el escocés Andy Murray (4º). Quien le tumbara fue un tenista que no está en el top 100 del ranking ATP pero que por tenis y temporadas anteriores, el norteamericano Mardy Fish (101º), ostenta bastante nivel, y más aún en los torneos de EE.UU, donde a semejanza de Roddick, brota su mejor tenis.

Quitando el enésimo desliz del francés Gilles Simon (24º), que esta vez caía frente al argentino Horacio Zeballos (58º) sin dar ni bola, la segunda ronda no dejaba nada más destacable que los duelos entre Roddick (8º)-Andreev (40º) o el Chardy (48º)-Querrey (25º), dado que en el resto los presumiblemente favoritos imponían su jerarquía. El cañonero de Nebraska apenas dio opción en dos sets al novio de la tenista Maria Kirilenko, mientras que en el duelo de tenistas de cuarta fila (esos tenistas más allá del top 20 con renombre y que tan solo son maquinas en contadas ocasiones) entre galo y americano, el de casa notaba toda la presión para caer en tres sets y siendo dolorosamente remontado. Pero Jeremy sería batido también en 3 sets por Almagro, mientras que el gerundense Tommy Robredo (22º) vería como el alemán Becker (39º) le remontaba un set para dejarlo con cara de tonto en el tie-break del tercer parcial. Y otros dos españoles que tenían dos cañoneros al otro lado de la red dieron buena cuenta de ellos, ya que Ferrer (17º) maniató a Karlovic (29º) con aparante solvencia, mientras que Ferrero (14º) se cargaba a una de las esperanzas del público local, un Isner (21º) que luchó en 3 sets pero que nunca pudo imponer su servicio.

Tsonga (10º) sudó bastante contra ese incordio de tenista que es el alemán Kohlschreiber (33º) para seguir en liza, lo contrario que Soderling (7º) contra Petzschner (53º), al que dio un palizón en toda regla. Dos bonitos duelos fueron el enfrentamiento de aires sudamericanos entre González (11º) y Mónaco (26º), y el suizo-ruso entre Wawrinka (23º) y Youznhy (15º). El chileno batía al aregntino con apuros pero mandando al final por 6-7, 6-4 y 6-2 en un partido de los que le gusta jugar a 'Gonzo', un duro y largo choque contra un buen tenista para de este modo coger moral. Por contra, el 1-6, 7-6 y 7-5 con el que Mikhail ganaba a Stanislas denota mucha más igualdad entre los contendientes pero que ¡oh extraño caso!, uno de esos momentos en los que la irregularidad supera a la estabilidad, sino contabilizen el número de juegos conseguidos por uno y otro. Que Feliciano López (34º) sucumbiera ante Fish (101º) no es sino otra muesca más de lo desesperante que es el tenis del toledano, mientras que su colega Verdasco (12º) a punto estuvo de seguir sus pasos ante el austríaco Melzer (28º) pero siempre demostraba tener recursos que sacar de su raqueta, no asi Feli, que parece haber puesto un muro en sus cuerdas que imposibilita que broten sus buenos golpes. Cilic (9º) ganaba bien a Baghdatis (30º), verdugo en Indian Wells de Federer pero que no pudo sorprender a otro top ten, mientras que Berdych (20º) también se comía al argentino Zeballos (58º), y queda a la espera de plasmar ante los grandes ese buen tenis que siempre saca a pasear ante peores tenistas que el checo.

Y por último, comentemos lo que vivieron Federer y Nadal , es decir, dos partidos dos victorias, entre fáciles y sufridas, hasta lo agónico ambos y pírricas por los resultados. Comenzando por el suizo, su andadura lo midió primero el ecuatoriano Nicolás Lapentti (102º), que tras no clasificarse en la fase previa por méritos propios, entró en el cuadro principal como 'lucky loser', después de que el francés Monfils (16º) causara baja antes de arrancar el torneo, y que en primera ronda batiera con aplomo al italiano Potito Starace (73º) para después únicamente ofrecer un suave entrenamiento a Roger y perder por un doble 6-3. Pero en tercera ronda y ante un Florent Serra (61º) que venía de desembarazarse del chileno Nicolás Massú (89º) primero con autoridad y después con dudas pero solventemente del español Albert Montñés (31º), Roger tuvo que jugar y ganar el duelo en dos tie-breaks, eso sí resueltos con diligencia en 2 y en 3 respectivamente. Pero lo curioso del caso no deja de ser que en ambos sets tuvo que resolverlos por 7-6 cuando disponía de ventajas y breaks a favor, pero que el helvético, en otra muestra más de sus semihabituales lagunas mentales, dejaba escapar y concedía los contrabreaks.

Y lo de Nadal viene convirtiéndose ya en un canto a la impotencia tenística. Está mal, muy mal el manacorí, pero ahí sigue, como su tipo de tenis, por `pesao' no se rinde y acaba desgastando a sus contrarios. Frente al estadounidense Taylor Dent (83º), quien venía de eliminar al germano Rainer Shüttler (87º) en dos sencillas mangas, apenas se desgastó Rafa y unos cuantos quiebres puntuales le daban el pase a tercera ronda, donde le esperaba un viejo amigo, y según cierta prensa, su 'bestia negra', el argentino David Nalbandian (161º). Y yo ja ja ja me rio hasta la extenuación. Ambos son amigos y colegas de la play en las horas muertas de los torneos desde hace muchos años y en aquel maravilloso final de 2007 el argentino le había batido, más bien apalizado, dos veces seguidas en apenas un mes, pero desde aquello ha llovido muchísimo, y prueba de ello estaba en los octavos de Indian Wells del año pasado, donde Rafa levantó hasta 5 bolas de partido para acabar imponiéndose por físico, un calco en varios aspectos a lo de este partido. Nalbandian venía de tumbar en dos sets al polaco Kubot (43º) haciendo lo que quiso y en tres sets al serbio Troicki (35º) pasándolas más canutas. Pero ante Rafa siempre se crece David, y mientras el físico y la frescura mental le acompañaron, le plantó cara jugando al ataque, ya que el cordobés no sabe jugar de otra manera. El primero en quebrar fue el español pero el argentino se recuperó y hostigaba todos los servicios del español, hasta llegar a un tie break donde ambos dispusieron bola de set pero que se lo anotó Nalbandian en 8. Nadal estaba atascado y con 2-2 en el segundo set y saque del español se produjo el momento clave: 15-40 para David que lo deja escapar, Rafa se crece, David se hunde físicamente y doble 6-2 para el español, es decir un 6-7, 6-2 y 6-2 para Nadal que no deja de ser un monumento al desquicio tenístico: parecía un tenis sin control, donde ambos jugaron muy por debajo de lo que se les presupone y que ganó el menos malo, porque ambos se merecían perder y ninguno ganar. Más bien lo perdió Nalbandian por su deplorable aguante físico y si Rafa sigue jugando así, muy poco tendra que oponer a Tsonga (10º) o Roddick (8º), los huesos de su parte del cuadro, ya que el francés se le vislumbra para cuartos y el americano para semis.

La lluvia apenas molestó estas seis primeras jornadas un par de veces y el retraso de los partidos no pasó de un par de horas cada vez que alguna inclemencia meteorológica impedía disputar los partidos. Y para octavos, los emparejamientos arrancan hoy martes por la parte de abajo del cuadro, la parte donde Nadal (4º), Roddick (8º) y Tsonga (10º) son los cocos, dejando la parte alta, para Federer (1º), Soderling (7º) o Cilic (9º). De este modo, el español Nicolás Almagro (38º) y el brasileño Thomaz Bellucci (32º) intentarán aprovechar el hueco dejado por Djokovic (2º) en esa parte del cuadro y seguramente pelearán encarnizadamente en busca de la mejor clasificación de ambos en un torneo de este nivel, ya que unos cuartos de todo un Masters 1000 no acostumbran a tenerlos a tal nivel. El norteamericano Andy Roddick (8º) lo tendrá presumiblemente fácil para apear al germano Benjamin Becker (39º) y seguir con su racha de triunfos en suelo americano, porque tras ceder en la final de Indian Wells y haciendo honor a su dinámica de lograr enormes resultados en casi cualquier torneo 'yankee', avanza sigilosamente por Miami. Lo malo para él, que es la historia de casi siempre: apenas pierde saques y por tanto sets, ante rivales inferiores, pero después no remata en las rondas finales.

Mientras, hasta tres españoles serán protagonistas más adelante. El levantino Juan Carlos Ferrero (14º) se enfrentará a uno de los tenistas interesantes de segunda fila que por tenis podría dar el salto a estar en el top five, el francés Jo-Wilfred Tsonga (10º), su progresiva recuperación a todos los niveles, desde tenis a títulos. Un representante de la Armada ya está asegurado para cuartos, ya que en el tercer turno de octavos se enfrentan el menorquín Rafa Nadal (4º) y el alicantino David Ferrer (17º), y vista la solvencia de 'Ferru' ante un sacador-cañonero como Karlovic (29º), unido a la superficie, donde Ferrer ya ganó dos duelos en 2007 a Nadal (US Open y Masters de Shanghai, lejos de la marca apabullante en tierra favorable a Rafa), hacen que el ex número 1 del mundo (el lunes amanece 3 seguro, y si gana el torneo sería el 2) no parta como claro favorito, únicamente favorito por galones.

Por contra, la parte alta del cuadro de esta ronda de octavos programa 4 partidazos muy pero que muy interesantes. Encenderán la mecha del buen tenis dos tenistas con alguna que otra cuenta pendiente: González (11º)-Soderling (7º) como revancha de aquella semifinal de Roland Garros 2009 perdido por el chileno a 5 sets cuando en el último parcial dejó escapar una superventaja de 4-1 para encajar 5 juegos seguidos en contra. Por su parte, Robin quiere demostrar ya con un título de renombre su nuevo estatus de coco en el circuito, aunque es capaz de lo mejor y de lo peor, y si tiene uno de sus buenísimos días uno de los pocos en poder pararle es 'Mano de Piedra'. Otro duelo empareja a tenistas de tercera fila, un Fish (101º)-Youznhy (15º) donde ambos vienen jugando bien, desembarazándose de rivales de nivel y con la moral a tope. El partido estrella de estos octavos será el Verdasco (12º)-Cilic (9º), un partido con aroma a tenistas top ten y que relanzará de una manera dimensional al que lo gane. Por último, y atendiendo al estatus de hiperestrella que atrae al mayor público posible, el Federer (1º)-Berdych (20º) se jugará en el turno de noche para cerrar la ronda con el mejor tenista de todos los tiempos a día de hoy.

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lunes, 22 de marzo de 2010

Indian Wells 2010, de octavos a la final: Ljubicic consuma la gran campanada en el torneo de las debacles de los favoritos

Los periodistas somos un rara avis a los que nos encanta buscar clicks, es decir, esos momentos claves que significan un cambio de rumbo de las tendencias deportivas y que por tanto es primordial avisar de ellos el primero. Pues bien, sin temor a equivocarme, y con los datos en la mano, parece que algo cambió últimamente en el mundo del tenis y es que tras años de la tiranía Federer-Nadal en el tenis mundial, sobre todo en los Grand Slams, unido a que también solo triunfaban en los Masters 1000, además del gran binomio hispano-suizo, gente como Djokovic o Murray y con Del Potro, Davydenko y Tsonga, entre otros, merodeando por allí, no se conocía ningún otro tenista ganador a estos niveles, e impensable resultaba que un jugador más allá del 25 del ranking ATP ganara en el desierto californiano. Pues Indian Wells 2010 resultó el torneo de las grandes sorpresas y medianas debacles de los tenistas punteros, con protagonismo final para los no habituales. Como botón de muestra, 'The times they are changin', de Bob Dylan.

Sin Federer, Davydenko, Cilic o Verdasco ya fuera antes de octavos, entre esta cuarta ronda y la final, también caerían todos los grandes favoritos que quedaban, es decir, Djokovic (octavos), Murray (cuartos) y Nadal (semis) principalmente. Las atrayentes pistas del Indian Wells Tennis Garden de este primer grande de la gira norteamericana en cemento al aire libre de marzo fueron al final más coto de las sorpresas que de confirmación de la supremacía de los buenos. Todo esto, sin embargo, no quiere decir que ya los cracks no se vayan a anotar más torneos de los buenos pero sí que demostraron que la presión les puede y son tan humanos que una semana buena de cualquier top30 les puede dejar sin título.

Los emparejamientos de octavos con menos renombre estuvieron personificados en el Mónaco (27º)-García López (49º) y en el Berdych (25º)-Troicki (35º), solventado por los primeros con rigor, aunque el argetino debió de recurrir al tercer set para ganar al español, mientras que el checo arrasó al croata en un visto y no visto. Además de Nadal, los otros dos españoles que también quedaban en esta ronda, corrieron suerte dispar. Robredo (23º) bajó de las nubes al tenista que osó una ronda antes eliminar a Federer (1º), el chipriota Baghdatis (33º), aunque en los tres sets que hubo de liquidar se dejó un rosco en contra, mientras que el murciano Almagro (40º) abandonó su partido cuando Murray (4º) le ganaba con claridad. Andy Roddick (8º) tiraba de jerarquía para noquear a Melzer (28º), mientras que Nadal (3º) se libraba en tres sets de un buen susto ante Isner (20º), quien salió de la cancha con la sensación de poder haber ganado a nada que hubiese estado más entonado en la parte final del choque. El partidazo de octavos era el Soderling (7º)-Tsonga (11º), pero 'Ali' apenas compareció en cancha y el sueco lo barría por 6-3 y 6-4. Y por último, quien protagonizó el estrepito de la ronda fue Djokovic (2º) ante Ljubicic (26º) al notar el esfuerzo de la Davis y siendo derrotado con merecimiento por 7-5 y 6-3, a pesar de contar con breaks a favor, los dejaba escapar con una facilidad pasmosa, contraria al esfuerzo titánico que le costaba lograrlos.



Los octavos se jugaron todos en una misma jornada pero para cuartos la organización optó por utilizar únicamente el estadio central y para jugar los dobles e individuales tanto en féminas como en hombres, apostó por programar dos cuartos el jueves y los otros dos el viernes. El turno matinal le venía tocando a la parte baja del cuadro y en ella se dio un 4-6, 6-2 y 6-1 en el Ljubicic (26º)-Mónaco (27º), donde el croata ya comenzaba a creer en si mismo. Después, Nadal (3º) ganaría por 6-4 y 7-6 a Berdych (25º) en otra muestra más de la recuperación de su tenis, ya que el checo venía jugando sensacional. En uno de los duelos, el argentino se lamentaba por dejar escapar una preciosa oportunidad de llegar más lejos en hasta el momento su mejor actuación en un semigrande, mientras que el checo no pudo en ningún momento con la mentalidad rocosa de Nadal.

El viernes se jugarían los otros dos cuartos, donde Robredo (23º) perdería por 6-3 y 7-5 ante Roddick (8º), en una combinación de la impotencia tenística del gerundense ante los grandes y el piloto automático puesto del de Nebraska en los torneos estadounidenses. Andy dominaba el 'head to head' entre ambos por 10-0 y aunque Tommy vaticinó que algún día le ganaría (recordando también el 16-0 que Federer tenía con el propio Roddick antes de que éste le ganara al suizo por primera vez el año pasado), en ningún momento tuvo opciones de meterse en sus primeras semis de un Masters 1000 (el Masters Series de Hamburgo que ganó en 2006 queda ya un poco lejos). De Robredo siempre se espera que dé una gran alegría de una vez por todas y en el tenis español se quiere que reviente a lo Verdasco, para lo cual ha cambiado de entrenador y estrategia tenística (más agresivo) primero y de calendario (pasar de jugar los torneos menores, dejándose fuerzas en intentar conquistarlos, a seleccionar más sus apariciones para así engordar sus números contra los buenos tenistas) después. Quiérase o no, Tommy ya resulta un asiduo de octavos e incluso cuartos de los buenos torneos, por lo que estimo esta dirección todo un acierto.

Y en el partido estrella de cuartos, en el Soderling (7º)-Murray (4º), se daba un 6-1 y 7-6 con este balance: espectacular arranque del sueco que rápidamente se puso con 5-0 arriba, no dejando jugar al escocés su tenis, es decir, ningún peloteo largo ni opciones claras de poder pasar de defensa al ataque, sino que Robin se las jugaba pero no a lo loco, sino con sentido. Se notaba que Andy no era el otros torneos mientras que Soderling parecía recobrar fuerzas en cada descanso con su ya habitual gesto de esconderse bajo la toalla para ¿meditar? Al ser un duelo entre dos top tens considerados de los gallitos (Soderling ya empieza a estar entre los no deseados como rival), quizás resulte chocante tildar de sorpresiva la eliminación de Murray, pero el hecho es que el escocés aspiraba a repetir la final que perdiera el año pasado ante Nadal y por tanto su derrota en cuartos le debiera acarrear una pérddia considerable de puntos. Pues para que conste lo enrevesado del sistema de puntos de la ATP: Murray es cuatro y al caer en cuartos pierde los puntos de la final de año pasado, y Nadal que es tercero, cae en semis y pierde los puntos del título del año pasado, por lo que ¿quien pierde más? Ni idea, ya me pierdo, solo se sabe que Nadal amenecerá este lunes cuarto del ranking ATP.


Con Ljubicic-Nadal jugando una de las semis, era el momento de recordar aquella final del Masters Series de Madrid 2005 que el español le remontó dos sets al croata para derrotarle en el mejor momento de la carrera de Ivan, cuando tras unos meses espectaculares llegaría a mediados de 2006 a ser el 3 del mundo, un 'tercer hombre' sólido durante un buen tiempo. No era el croata un jugador muy ganador y varias lesiones más algún problema personal le apartaron de los primeros puestos, adonde volvía a asomarse el año pasado tras un 2008 desastroso, sin ningún título. En octubre de 2009 ganaría en Lyon y este año no estaba firmando grandes resultados, excepto unos cuartos en Dubai y en la Davis Karlovic (29º) le quitaba el puesto de segundo hombre, tras el incontestable de Cilic (9º). Pero tras haber derrotado con suficiencia a Djokovic (2º) y sabido contrarrestar ante Mónaco (27º) el subidón negativo que normalmente azota a los tenistas no acostumbrados a ganar a los grandes, estaba jugando un tenis sencillo pero efectivo: saque demoledor y saber mover a su rival.

El 3-6, 6-4 y 7-6 (1) con el que el croata ganaba según él su mejor partido de toda su carrera, refleja una lucha curiosa: si Rafa era el favorito, la presión inicial no le podía y con argumentos sólidos desmontaba hasta en dos ocasiones el saque de su oponente; con un set arriba, jugando bien y con 0-40 a favor para encarrilar su victoria, algo ocurrió. Y como suele pasar en los penaltis no transformados, casi siempre es más demérito del lanzador que acierto del portero. Este simil viene a cuento de que Nadal se puso extremedamente nervioso al no anotarse ese juego en el que dispuso de tres bolas de break, comenzó a comerse la cabeza y como bien comentaba el analista de Teledeporte, Tomás Carbonell, la ansiedad de Nadal por querer meterse en una final buena, le sobrepasó. Durante unos cuantos juegos Rafa estuvo desconocido, tanto que de no poder hacer un break pasó a ver como se lo endosaban, y con el discurrir de los juegos la empanada mental era evidente: con uno iguales a sets, en el arranque del tercero Ljubicic sacaba con break arriba para consolidar dicha ventaja, pero por suerte el croata también tuvo miedo a ganar. Rafa conseguía llevar igualada la cosa hasta el tie-break, pero una vez allí la consistencia del saque del antaño 3 del mundo mandaba para Miami a Nadal (en singles, ya que en dobles ganaría el torneo con Marc López ante los superfavoritos Nestor-Zimonjic).

La otra semi, también se jugaría a tres sets y se decantaba por 6-4, 3-6 y 6-3 a favor de Roddick (8º) ante Soderling (7º). Resulto uno de esos partidos trabados para el tenista que va por debajo en el marcador, que ve como su rival es muy superior y que por más que lo intente no hay puntos que cambien esa dinámica ni estrategia que mine el tenis del contrario. Con un Roddick mandón pero sin poder hacer brecha excesiva y un Soderling que tras apear a Tsonga (11º) y Murray (4º), no demostraba esos galones adquiridos en victorias tan relevantes, discurría un partido en el que Robin hacía la goma, cual ciclista: 'parece que cedo pero arañando-arañando me mantengo cerca'. Esta perseverancia le valió unos cuantos quiebres y un set en un impresionante parcial de siete juegos seguidos pero visto su bajo tanteo en juegos cuando arrancó la remontada, no pudo plasmar esa racha en ventaja para el tercer set, donde Roddick se rehizo y recordó lo que hizo bien al principio del duelo: lo repitió y accedía a otra final de otro torneo 'yankee'.


El Ljubicic-Roddick resultaría una final extraña, por todo: primero porque el norteamericano, octava raqueta del mundo, se medía al europeo, vigesimosexto del ranking mundial, con lo que costaba encontrar en las estadísticas y números del tenis tanto una final entre ellos a esta escala (ninguno) como emparejamientos recientes. Andy dominaba por 7-3 el balance personal y puede que la providencia estuviera de su parte: en EE.UU es toda una leyenda del tenis y prácticamente ha ganado todos los torneos que se disputan en su país, y de todas las categorías, y únicamente le faltaba sumar Indian Wells a Miami 2004 y Canadá-Cincinatti y US Open 2003, aparte de otros como Memphis, Washington, Indianapolis o San José. Y es más, Roddick ya había sucumbido en varias semis de Indian Wells años atrás, por lo que tenía este torneo entre ceja y ceja, por lo que le daba igual gastar en California todos sus cartuchos y no dejar nada para Florida.

Además, con 31 Ljubicic y 27 años Roddick, tanto uno como otro atesoraban una ingente experiencia en el circuito y por ello también eran conscientes de encontrarse ante una de sus últimas oportunidades de brillar, dado el empuje de las jóvenes raquetas que dominan el circuito. Pero este domingo era para los viejos rockeros. Roddick era el favorito y jugaba en casa. Se había cargado al jugador con mejores victorias esta semana, Soderling por lo apalstante que fue en sus ejecuciones, pero en frente tenía al tenista que había noqueado con más problemas a otros dos fueras de serie. Si Ljubicic había ganado a Djokovic y Nadal, mientras Roddick presentaba la tarjeta de visita de haber ganado a Soderling y por tanto ¿tumbado a Tsonga y Murray? No y sí.

Dejándome de galimatías, y mirando las características de ambos jugadores, era fácil intuir un choque dominado por los saques y donde un break se pagaría más que el oro. Finalmente se daba un doble 7-6 a favor del croata, novato en esto de ganar un Masters 1000. Curiosamente, este doble tie-break ya se había dado en dos duelos anteriores entre ambos, siempre a favor de 'A-Rod' pero nunca en pos de un título: en primera ronda de París-Bercy en 2002 y en cuartos de este mismo torneo en 2007, aunque Andy quizás recuerde más un partido a 5 sets que en la Davis y en casa perdiera en 2005 contra Ivan, actualmente residente en Montecarlo. Sea como fuere, un Masters 1000 ya tiene un nuevo ganador que se une a los ya habituales de los Federer, Djokovic, Nadal, Murray, Davydenko, o Tsonga, mientras que es curioso que Del Potro, ganador de un Grand Slam aún no se ha estrenado, ni como tampoco buenos tenistas como Verdasco, Soderling, Cilic o González están el palmarés de esta categoría de torneos. Y acabo este repaso con Roddick, que sí ganó Masters Series pero desde que se anotara en 2006 Cincinatti, no tiene en sus vitrinas ningún ATP Masters 1000.

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